¿Vives solo para agradar a los demás? Aprende a decir NO

Si pasas todo el día pensando en agradar y satisfacer a los demás, debes saber que te estás olvidando de algo: la primera persona a la que le debes atención a ti misma.

Si no lo haces, más tarde o más temprano lo pagarás caro.

Errores

Complacer permanentemente a los demás es una carga muy pesada: una sola persona puede tener varias exigencias y si se trata de más de una, debes sumarlas todas y hacer verdaderos juegos de equilibrio.

Al atender únicamente a los deseos de los demás, terminas siendo como un robot al servicio de los demás.

¿Por qué lo hacemos?

Normalmente pensamos que los demás son más inteligentes o más capaces que nosotros y que por ello, lo que digan debe estar bien.

En otras ocasiones, tenemos temor de no caerles bien, de herirlos o de enojarlos.

Finalmente, puede ser que tengamos un miedo muy grande a equivocarnos

En todos los casos, lo que prima es una desvalorización de lo que somos y lo que valemos.

¿Por qué los demás sabrían más de todo? ¿Por qué no pensar que somos capaces de tomar decisiones y hacer las cosas?

Y si te equivocas… ¿cuál es el problema? Somos humanos, todos nos equivocamos, pero lo importante es aprender de nuestros errores para la próxima oportunidad.


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