Ve por lo que quieres, conviértete en una mujer seductora y… ¡aprende a conquistar a un hombre!

Cuando hablamos de seducción, hablamos de poder. Las leyes de la seducción invitan a un juego en que la conquista es el reto y la apuesta más alta. Dos jugadores se enfrentan ante un tablero en el que uno de los dos ha sentado su mejor estrategia y avanza casilla por casilla donde la sensualidad recorre el campo de juego y se convierte en la fuente del deseo. Pero, ¿cómo ejercemos este poder de seducción? Te contamos 6 secretos sobre estas tácticas y estrategias.

Partiendo de la base de que todos somos diferentes, cada quien tiene su propio estilo, su forma de relacionarse con los demás, toma los caminos con los cuales se siente más cómodo para dominar el terreno de juego.

La seducción también es un arte, es la manera en que trabajamos la forma de llegar a esa persona que nos interesa. Para lograrlo pondremos en práctica algo más que tácticas, también seremos creativos, usaremos nuestras mejores armas de seducción y estudiaremos la forma de ser de esa persona, sus gustos, sus ideas, su personalidad.

Convertirnos en profesionales de la seducción es una tarea que puede resumirse en estos 6 pasos.

1 Muéstrate segura, signo inequívoco de que eres de las personas que saben lo que quieren

Las personas que se muestran seguras del suelo que pisan y del lugar al cual desean llegar, ya tienen ganado gran parte del terreno. No significa que debas avasallar, se trata de que des todas las señales de que tienes un interés real. No es con timidez y temor que se llega al objetivo. La imagen de las personas que dudan desde el primer momento no son las que atraen. En cambio, despertar un halo de erotismo y sensualidad, aunque sutil, siempre atrae.

2 La mirada lo dice todo
Una mirada tiene el poder de aniquilarnos o de enamorarnos. Los ojos tienen la capacidad de decir aquello que no nos atrevemos a decir con las palabras. Está científicamente comprobado que la mirada excita. Si recibimos la mirada de un extraño, fijamente a los ojos, nos perturba, nos provoca miedo. De esta misma forma, la mirada intensa de alguien que nos intensa, nos seduce más.


"Puedes utilizar los botones de abajo para ver más"