Vampiros emocionales: 7 personalidades que te “chuparán” el bienestar emocional

A esta altura de la vida ya te habrás cruzado con personas de toda clase y color, personas que te transmiten buenas vibras y actitudes positivas, que te contagian energía positiva y alegría. Para decirlo de otra manera personas que te hacen sentir bien, ya sabes a lo que me refiero ¿no? Naturalmente tendemos a querer hacernos amigos y permanecer cerca de este tipo de personas.

Por supuesto también existen personas que son exactamente los opuesto, que tienden a debilitar nuestro estado emocional, nos agotan y a veces ni siquiera podemos determinar el motivo, solo sabemos que al pasar tiempo con ellos terminamos exhaustos, desesperezandos y de mal humor. Existe razones por las cuales los vampiros emocionales hacen surgir esta mala sensación que mencionamos, las razones son muy variadas y se dan en diferentes combinaciones, las más usuales son: pesimismo, egocentrismo, narcisismo, inmadurez, falta de empatía…

Vampiros emocionales: personas que van dejando su mala energía por donde pasan

Hablaremos sobre la personalidad de estos vampiros emocionales; personas que, inconscientemente o no, tienen la extraña capacidad de robarte toda la energía y el buen ánimo siempre que pasas tiempo con ellos, dejándote un halo de negatividad.

Lo peor de los vampiros emocionales es que no solo enturbian el ambiente durante lo que dure su presencia, sino que, si nos vemos obligados a relacionamos con ellos de forma cotidiana, nos terminan provocando un súper stress y fatiga emocional. Hay que tener presente que las emociones se contagian, para bien o para mal, y al mantener emociones negativas durante cierto tiempo, hasta algunos trastornos pueden empezar.

Asi que si no nos queda mas remedio que convivir con algún vampiro emociobal es necesario que sepamos sus distinguirlos y contrarestarlos.

Las 8 personalidades típicas de los vampiros emocionales

1. Una característica que nunca falta: falta de empatía

Los vampiros emocionales se distinguen por tener muy poca empatía. Son abiertamente egoístas porque usan a la otra persona para vaciar toda su negatividad toxica acumulada, sin que le importe que esto generará malestar y desazón a su interlocutor, te usan de reservorio de toda su mala vibra.

2. Criticones Empedernidos

No solamente se encargan de poner pegas y hacerse la contra a todo lo que hagas o digas, sino que su gran objetivo es que te sientas inferior a él. Que tú siempre estás equivocado y él se las sabe todas. Y si te atreves a cuestionar su actitud, por supuesto justifica todo diciéndote que “solo quiere lo mejor para ti”.

Críticas, críticas y más críticas. Nada le parece bien, y no cesa en su empeño de criticarte todo: ideas, tus gustos o tu conducta, hasta incluso hacerte dudar de lo que te gusta.

Cuando te terminas dando cuenta ya resulta que estas irritado y en camino llevarte a un estado emocional pésimo. ¡Cuidado que no te contagie y empieces a criticar tú también!

3. Personalidad pesimista

El vampiro emocional también puede adoptar la forma del pesimista profesional, ve la vida con el vaso medio vacío, siempre está apesadumbrado, todo está mal y estará peor y te va a costar horrores en tiempo y energía convencerle de que está siendo demasiado pesimista… porque siempre tiene en la punta de la lengua un contraargumento que “demuestra” que la existencia no vale la pena, él, la eterna supuesta víctima de todo te terminará haciendo su víctima real favorita.

Si persistes en relacionarte con ellos puede ocurrirte que acabes convenciéndote de que su visión de las cosas es cierta y acabes siendo tú una persona pesimista, llevándote a una actitud negativa, y sin ganas de mejorar la realidad ni de emprender tus proyectos, al final de cuentas habrás perdido: oportunidades que no siempre vuelven, tiempo y calidad de vida.

4. Amor a las catástrofes

Los vampiros emocionales aman ser tremendistas. Esta característica de su personalidad hace que enfaticen al extremo el pesimismo, para ellos, cualquier hecho o situación adquiere una magnitud apocalíptica y en el fondo gozan cada vez que avisoran la posibilidad de que algo catastrófico suceda.

Aman hablar de catástrofes y hecatombes que han oído en las noticias o incluso de desastres que no han ocurrido pero que, en su opinión convencida, podrían suceder, por supuesto que hablar de enfermedades ajenas o propias es casi una obligación para ellos.

Creen firmemente que la vida es hacer frente a una larga lista de peligros e inminentes desgracias. Si tienes la mala suerte de coincidir con alguien así, notarás como pronto te sientes agotado. ¡No caigas en sus esquemas mentales!

5. Quejosos y victimas

Estos vampiros simplemente no paran de quejarse por todo lo que le ocurre, qué si las cosas les van mal como si les van bien, siempre hay razones por las que quejarse y hacerse la víctima ante el que sea que le preste el oido.

En una persona victimista es casi imposible encontrar apoyo emocional, porque ellos siempre van a considerar sus problemas como mucho más importantes que los tuyos. Notarás que el quejoso descarga todos sus problemas cuando hablan, pero poca nunca se muestra abierto a escucharte y darte la mano cuando tú lo necesitas a él.

6. Personalidad agresiva

Son personas de reacciones violentas e impulsivas. Si dices o haces algo que no les parece bien, sin motivo aparente puedes desencadenar su furia, por ejemplo, por un simple gesto que pueda ser malinterpretado o por un comentario que sacan de contexto.

Sus reacciones son desproporcionadas, tanto que puedes tener un problema grave si no tienes cuidado con lo que haces.

Obviamente que relacionarte con una persona que te obliga a medir al milímetro todo lo que haces o dices es malo para tu salud mental y emocional. Por supuesto que vas a sentirte agotado a los diez minutos de empezar una conversación con el vampiro emocional agresivo.

7. Abusan del sarcásmo

Esta es una personalidad vampírica particularmente molesta. Aman lanzar ironías sobre ti, dardos envenenados, mientras se protege detrás de inocencia de que fue una” simple broma”. Asi, nadie puede reprocharle su desplante, puesto que “tan solo era una broma.:”.

En ocasiones sus comentarios pueden resultar graciosos e ingeniosos, lo cierto es que al sobrepasan los límites del respeto y son crueles. Si te expones mucho a una persona que abusa del sarcasmo y palabras hirientes, puedes acabar con tu autoestima por los suelos. Además, es agotador

8. Personalidad pusilánime

Este el vampiro emocional que mejor sabe pasar desapercibido, su conducta no es histriónica ni agresiva, al contrario, se presentan como seres desvalidos y sin capacidad para desenvolverse por sus propios medios.

Se nutren de causar lástima a los que les rodean y consiguen que los demás centren su atención en ellos. Esto lleva a un círculo vicioso: se hace el pusilánime para llamar la atención, consigue su propósito puesto que la gente los atiende y de este modo se sienten reforzados en su actitud.

El pusilánime es un vampiro emocional puesto que demanda de tu atención y tus cuidados por vicio.

Los vampiros emocionales se alimentan de dos elementos para poder empezar a robar la energía emocional a los que les rodean: tiempo y proximidad. necesitan establecer ciertos vínculos emocionales y de amistad con la otra persona, cuando lo logran, empiezan a aprovecharse de tus puntos débiles y se encargan de “chuparte” la vida.

Por esta razón es difícil tener un buen estado emocional si el vampiro emocional es una persona que forma parte de nuestro círculo más cercano: familiares, amigos o tu pareja sentimental. Cuanto más próxima es la relación, más te va a costar evitar sus efectos nocivos. De ti depende valorar si el vampiro emocional merece una segunda oportunidad y si por obligación debes mantenerlos en tu vida debes aprender a blindarte contra ellos.


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