Vales demasiado cómo para que te pongas a jugar el triste papel de ser ”la otra”

Encontraste a un hombre que te mueve el piso. Pero hay un inconveniente: ya tiene un compromiso.

A ti no te importa, con tal de estar con él.

No lo hagas.No es una buena idea. Simplemente porque tú vales demasiado para ser la segunda opción de nadie.

Dos ideas

A veces no es fácil decir “no” a la tentación de decir “sí” a lo que se siente.

Incluso ser “la otra” puede parecer algo emocionante o que no implica ninguna responsabilidad.

Esas ideas son solo una parte del problema.

Con respecto al primer punto, las mejores ideas de tu vida serán aquellas en las que puedas balancear lo que te dicen tu corazón y tu cerebro.

Con respecto al segundo punto, si bien puede ser que el ser “la otra” no implique una responsabilidad de tu parte, sí conlleva una enorme carga emocional, potencialmente dañina y muy perjudicial.


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