Una cálida llamada de tu madre puede sentirse como un tierno y reconfortante abrazo cuando más lo necesitamos

Culturalmente, en todo el mundo, se conoce que la madre es un pilar fundamental para la crianza de los seres humanos y hasta en los animales, debido a que el desarrollo fisiológico se complementa con el cuidado familiar haciendo posible el crecimiento integral.

La conexión que se crea entre madre e hijo suele ser muy elevada desde el inicio que empiece a formarse la pequeña criatura, debido a los cuidados requeridos los primeros años de vida, generando un vínculo de apego muy fuerte. La ciencia explica que el lazo entre madre e hijo es el más fuerte de todos.

Pero, ¿qué es lo que sucede cuando una madre no puede estar en cada momento difícil de su hijo?

Un estudio publicado en la revista mejor conocida como Proceedings of the Royal Society, asegura que la voz de la madre crea la misma sensación de tranquilidad que genera un abrazo. Por lo tanto, recomiendan llamar a sus hijos cuando se encuentran en situaciones complicadas para calmarlos, hacerlos sentir seguros, aconsejarlos y todo aquello que necesiten en ese preciso momento.

¿Cómo se comprueba?

Se realizó un estudio, un experimento con jóvenes mujeres que fueron colocadas en momentos de mucho estrés en los cuales iban monitoreando su actividad hormonal, al momento que eran abrazadas o cuando hablaban por teléfono. Dados los resultados, los investigadores explicaron que se produjo aproximadamente la misma cantidad de la hormona llamada Oxitocina cuando las niñas escuchaban la voz de sus madres que cuando existía un contacto físico, es decir, un abrazo que necesitaban en ese momento de estrés.

La Oxitocina es una hormona involucrada en el reconocimiento y establecimiento de relaciones sociales y podría estar involucrada en la formación de relaciones de confianza y generosidad entre otras personas. La oxitocina es la hormona del amor, de la calma y el contacto, sólo se libera cuando se dan estas condiciones.Bajo los efectos de la oxitocina sentimos bienestar, estamos más tranquilos y con una mayor y mejor predisposición ante los demás. La oxitocina está implicada en comportamientos sociales como la memoria social que es la habilidad para reconocer un individuo del mismo grupo, la formación de vínculos, el apego, la empatía y el comportamiento maternal y paternal. Incluso es conocida como: “La hormona de la felicidad”.


"Puedes utilizar los botones de abajo para ver más"