Tus relaciones pasadas afectarán a las futuras

Nuestra personalidad, y el modo en el que reaccionamos a las circunstancias de la vida, está condicionada por todas nuestras vivencias. Si estas han sido positivas, nos lo tomaremos como un aprendizaje, pero si han sido negativas, y no hemos sabido superarlas, se convierten en cargas emocionales, que afectarán a nuestras relaciones y reacciones futuras.


Si te han dejado poco antes de casarte, esto afectará a todas las personas con las que tengas una relación en el futuro, porque desconfiarás de ellas. Si te han sido infiel, igualmente.

Las cargas emocionales son maletas invisibles, que vamos arrastrando por la vida. Pueden comenzar en la infancia: la relación con los padres, fallecimiento de familiares cercanos, mal ambiente familiar. Todo esto suele desembocar en que de adultos busquemos un modelo totalmente opuesto al que hemos vivido en la infancia. Y rechazaremos a cualquier pareja en la que creamos atisbar cualquier rasgo de la persona que nos marcó. Hasta en muchas ocasiones se produce el efecto inverso: cuanto más huyamos de un tipo de personalidad, más cerca estamos de relacionarnos con una persona que la posea.

Cuanto más tiempo estemos en la vida adulta, más relaciones tendremos, y con ello arrastraremos más cargas emocionales si no hemos podido superarlas. Repetiremos el patrón de manera involuntaria. Los problemas emocionales que no se resuelven lastran nuestra existencia y nos impiden tener una vida plena y sana.

Estos traumas son fantasmas que aparecen en todas las relaciones que vamos teniendo. Cuanto más inconscientes son, más difíciles son detectar y anular.

Es por ello que el primer paso para exorcizar estos demonios es reconocer que tenemos un problema no resuelto. Hablarlo, con un profesional, con tu pareja, con tus amigos, identificar cuándo aparecen estas emociones y qué o quién las hace aflorar. No reprimirlas ni ignorarlas, pues si las sacas fuera y las aceptas, aprenderás a controlarlas y superarlas. El autonocimiento es fundamental. Y perdonar, perdonarnos para redimirnos, la forma de superarlo.


Fuente: www.cosmopolitan.com


"Puedes utilizar los botones de abajo para ver más"