Tú escoges ofenderte o defenderte.

Siempre duele cuando hablan mal de ti, o cuando buscan herirte con palabras vulgares, No es cierto? Que maravilloso seria que nosotras mismas pudiésemos escoger quién tiene potestad para hacernos daño, ¿Qué no logren afectarnos todas las personas, sino las que nosotras mismas escojamos? En nosotras reside ese gran poder.


No ofende quien quiere, sino quien puede.

Sí por alguna razón nos sentimos mal en algún lugar y notamos que no encajamos, es señal de que es hora de movernos, sacudirnos y salir fuera: no debemos permitir que las personas nocivas arruinen nuestras vidas, sueños e ilusiones, que nos amarguen y nos roben la ilusión.

Hay algo que como mujer nunca debes olvidar: Nunca vas a dejar recibir golpes de las personas, incluyendo tus seres queridos, los que más te importan. Pero como mujer posees una gran fuerza interior, la necesaria como para reunir el coraje de defenderte, cuando así lo encuentres necesario.

Si algo no te gusta, educadamente debes encontrar el modo de poder hablarlo y exponer tus ideas… y si a alguien no le agrada ni le importa lo que dices, ignórala: que tampoco a ti te importe su opinión, una persona que no se molesta en escucharte no merece el poder de hacerte sentir mal.

No se trata de que siempre les convenzamos, e impongamos nuestro parecer, pero sí debemos exigir que se nos respete lo suficiente como para permitirnos hablar y expresar nuestro punto de vista. Si ni eso, pues mala suerte, olvida a esa persona que no siempre podremos agradar a todos. es decir que tu esquema podría ser “Está bien si alguien tiene algo contra mí, estoy dispuesta a hablarlo como una persona civilizada y educada. No necesito convencerte de nada pero si necesito que estés dispuesto a escucharme, si no eres capaz de eso, De que vale tu opinión? , Solamente me demuestra que seria muy tonto que me ofendiera por lo que dices ”

Estamos aquí para ser felices, no podemos lograr que todos nos quieran o nos respeten.

Hay quienes no se dan cuenta de está gran verdad, en realidad esto pasa porque en mayor o menor medida los humanos tendemos a ser así, pareciera que siempre buscamos el lado malo de las personas, incluso sabiendo perfectamente que esa persona es buena y sincera. Cuando estamos con esa actitud, nada nos parecerá bien, y siempre nos fijaremos en los fallos de los demás sin valorar todo lo bueno que nos dan, hay que aprender a identificar cuando vamos a caer en esa actitud y evitarla.

Hay personas ofenden porque sólo son capaces de ver lo malo en los demás.


Tú debes estar orgullosa de ser así como eres. Si en tu corazón reina paz y has actuado bien, intentando dar amor y haciendo todo con buena voluntad, sin dobles intenciones para con quien ahora no es capaz de reconocer o apreciar nada de lo que has hecho por ella… lo siento mucho por esa persona. Es alguien que sólo tiene ojos para lo malo, ¡qué triste vida es esa! En cambio, tú por mas que te ofendas, en el momento, podrás tener la conciencia tranquila de que has dado lo mejor de ti. No se debe sufrir por quien habla mal de ti, sólo es su amargura que se hace presente; perdona y olvida, recuerda que son aquellas que las que más necesitan de personas buenas como tú.

Tips para que no te afecte “lo que dicen de ti”

No respondas. Siempre evitar contestarlos con otro comentario hiriente o desagradables, que te dicen, di tu punto de vista pero no caigas en la dinámica de caer en su juego, contestando con palabras hirientes.

Aprende a no tomártelo de manera personal. Recuerda que la persona que lo está diciendo tiene fallas, como todos, pero si su conducta es constante, hablando de manera hiriente siempre en realidad se lo está diciendo a él, solo que no lo entiende y por ende no puede mejorar.


Enseñanza. Averigua que puedes aprender de ese comentario, en todo hay una lección.


Relájate. Aprende a tomarlo con una buena actitud y con sentido del humor, el humor siempre es escudo poderoso que nos salva de las malas vibraciones.

Pasar por alto o ignorar el comentario negativo. No caigas en el juego de ser ni coquetees con la idea de ser la víctima, si no mas bien ten la idea de ser esa persona que puede perdonar al otro y no cargar con algo que no le corresponde.

Poner límites. Si realmente es nuestro amigo o es alguien cercano hablar busca en otro momento y exponer la situación de una manera constructiva, es la única alternativa para no arruinar la relación.

Es mas fácil decirlo que hacerlo pero si logras cambiar tu actitud respecto a lo que digan los demás, disfrutarás de una libertad única. Inténtalo.


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