¿Trabajas mucho? ¿Te preocupas mucho? No te olvides de vivir, nunca llegues tarde a ello

La muerte de un ser querido es una de las situaciones más dolorosas a las que nos tenemos que enfrentar. Cuando se pierde a una persona querida, se pierde a alguien que forma parte de nosotros. Si perdiste un ser querido y sufres mucho por su ausencia, recuerda que esa persona apenas se adelantó un poco de tiempo y salió de gira por el universo para recorrer las estrellas.

En medio de estas situaciones entendemos que la vida cambia, se modifica la forma de ver el mundo e incluso la forma de entenderla porque cuando alguien se va de esta vida, no es un “adiós” es apenas un “hasta luego”. Afrontar la pérdida supone tener que aprender a vivir sin esa persona que ha sido tan importante para nosotros. Esto es un motivo estresante. En un suceso tan fuerte, la mente puede llegar a protegerse como pueda, intenta ignorarlo, taparlo o disfrazarlo de alguna forma, para seguir la vida; pero, la experiencia siempre está en nuestra mente y a esto hay que tenerle cuidado porque frente a estas situaciones difíciles de manejar podemos reaccionar con violencia, miedo o tomar la decisión hasta de hundir nuestra salud en enfermedades crónicas sin explicación.

Si tomamos en cuenta que la mayoría de nosotros puede superar la pérdida y continuar con nuestras vidas, acordaremos que los seres humanos, por naturaleza, tenemos una gran capacidad de soportar lo más fuerte. Pero algunas personas lidian con el duelo por más tiempo y se sienten incapaces de llevar a cabo sus actividades cotidianas.

Si te ha tocado ser compañía durante este momento, recuerda que el silencio ante una persona querida que sufre el luto o la perdida de un ser querido no es un silencio vacío, sino lleno de cariño. Por eso, un acompañamiento en silencio puede aportar mucha serenidad al que sufre. Recuerda, que el silencio también comunica y acompaña.

Los familiares y amigos pueden ayudar principalmente dedicando tiempo a la persona que ha perdido un ser querido. No se necesitan demasiadas palabras u ofrecer soluciones, lo más importante es la voluntad de ser compañía durante ese periodo. No existe una única manera de ayudar a las personas que están pasando por un duelo. Es importante respetar el modo en que el otro está viviendo el duelo, sus sentimientos, preocupaciones, el deseo de llevar o no luto y las formas de recordar. Ama en vida, abraza en vida, besa en vida. No esperes ir al cementerio para confirmar tu amor. Allí siempre es tarde.


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