Todo Lo Que Debes Saber Sobre Las Relaciones De Pareja Destructivas

Un gran mito acerca de las relaciones que pueden ser destructivas es que solamente tienen dolor, sufrimiento o estrés. Pero esto no es así, generalmente también tienen momentos intensos de muestras de afecto o cariño, las cuales ocurren frecuentemente como una disculpa a algún error cometido. Si es que te sientes identificada con este tema, te invitamos a continuar leyendo este artículo.

Lo primero que vamos a abordar es el concepto del dolor, el cual existe con el objetivo de indicarnos cuál es nuestro margen de tolerancia hacia lo que no deseamos que exista. Como lo que acabamos de exponer es un poco complejo de entender, a continuación vamos a intentar explicitarlo mejor por medio de un ejemplo: Si es que expongo el dedo de mi mano al fuego, en algún momento me dolerá y me hará saber que es un peligro para mi, por lo que debo quitar la mano de ahí.

Luego, dos términos que son muy importantes dentro del contexto de las relaciones destructivas son el abuso y la agresión. A pesar de que ambas palabras tienen significados diferentes, su eje es el mismo: la violencia. Y una tercera manera de ejercer la violencia es con el silencio.

Generalmente se piensa que al no responder nada a la violencia ejercida, entonces no se está siendo violento, pero el silencio dentro de una relación de pareja, también es algo violento.

Cuando se habla de una relación violenta, significa que dentro hay: abuso, maltrato, dominancia y sumisión. En resumen, se puede decir que cualquier relación que nos represente una amenaza a nuestra integridad física o emocional, es una relación enferma, en donde lo más probable es que haya algún grado de dependencia emocional en ambos individuos.

De acuerdo a un estudio acerca de otros factores que puedan estar influyendo en que la relación sea más violenta, como el nivel socioeconómico o cultural y se encontró que no existe relación, es decir, las relaciones pueden ser violentas independientemente del status que las personas puedan tener.

En el sentido de análisis estadístico, el decir que no existen relaciones destructivas es una falacia y por el contrario, el creer que es totalmente común, sería una aberración. Si fuese así, en teoría nadie formaría una relación de pareja.

Esto es una verdadera enfermedad que requiere ayuda.

Es frecuente el encontrar que la víctima se llega a enfermar producto de que elije continuar en una relación en donde predomina la violencia, la cual en muchos casos lleva a que la persona se identifique con hacer el papel de víctima en donde puede hacerse daño por medio de sentirse culpable. Esta culpa es a consecuencia de que el victimario le hace creer que es su culpa la violencia que ocurre dentro de la relación. Es por eso que eventualmente la persona car en un “suicidio emocional”.

Lo más básico de explicar es que el conformar una pareja requiere que dos personas quieran participar y que puedan tomar la responsabilidad que esto significa. Luego, si es que queremos definir una relación destructiva, entonces tiene que haber obligatoriamente una víctima y un victimario. En este sentido es correcto afirmar que las personas que deciden continuar con este tipo de relación no están sanos, ya que si es que lo estuviesen, podrían terminar con la relación. Pero cuando este no es el caso, lo que pasa es que las personas simplemente no pueden encontrar la manera de acabar con este tipo de relación.

Si es que se utiliza la analogía del ping-pong, cuando uno de los participantes deja de contestar los tiros, entonces el otro termina por cansarse y retirarse. Sin embargo, cuando la relación está enferma, los conflictos personales empiezan a generar un disparo a nivel fisiológico emocional, lo cual causa que los individuos pasen muchas horas agrediéndose.

Y mientras la pareja no se de cuenta de la violencia existente, no podrán tratar sus conflictos en terapia. Es por eso que es importante el asesorarse a tiempo y comprometerse a acuerdos que no violen las integridades de nadie. Si es que el círculo de la violencia está muy asentado en la relación, lo más probable es que se repita una y otra vez, en la misma relación o en las que siguen.

De hecho, es común que los pacientes comenten que “siempre les tocan las mismas cualidades de las personas”, algunas de ellas son: individuos borrachos, mantenidos, violentos, dominadores, etc.

En este sentido, cuando la violencia está muy presente en la relación, los individuos llegan a perder la individualidad, debido a que la dependencia emocional los aferra y los hace creer que no tienen salida.

Es por eso que esto es una enfermedad y requiere ser tratada a tiempo, idealmente antes de que se produzca el “suicidio emocional”. Así que si es que te encuentras en una situación así o si es que sabes de alguien que pueda estar pasando por esto, no dudes en sugerirle que acuda a un profesional.

Todos los seres humanos lo que más queremos es ser valorados, respetados, comprendidos y a fin de cuentas, amados. Por lo que la relación de pareja que tengamos debe ser un complemento que nos acompañe hacia lo anteriormente mencionado, es decir debe estar basada en la comunicación afectiva y efectiva, debe tener compresión, tolerancia, ser armoniosa y congruente.

¿Qué tipo de relación estás construyendo tú?


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