Todas mis amigas están casadas o con hijos: Consejos para solteras treintañeras

Puede ser por múltiples razones, pero lo concreto es que tus amigas se casaron (o están a punto de) y tú sigues soltera y sin compromiso con tus treinta años.

¿Cómo seguir en ese grupo en el que tú eres la única sin pareja?

¿Cómo soportar las miradas, las insinuaciones?

Debes aguantar comentarios como: “¿quieres que te presente a alguien?“ y poner buena cara, fingir que no te importa, al igual que cuando salen todas juntas, cada quien con su pareja menos tú, que estás sola.

¿Cómo puedes enfrentar esta situación?

Un difícil momento
A lo largo de la vida, las cosas cambian ( y esa es la propia esencia de la vida).

Cuando estás soltera y tus amigas también, la diversión está asegurada, porque todas se entienden perfectamente y viven las mismas cosas en el mismo momento.

Por supuesto que esto cambia cuando ellas comienzan a tener relaciones serias y casarse. La dinámica se modifica profundamente; incluso, en el camino, muchas amistades podrían fracturarse y perderse.

Hay otro aspecto bastante inquietante y que afecta a nivel personal.

En ese momento, al darte cuenta de que la mayoría o todas sus amigas están por casarse o ya lo hicieron, puede invadirte el temor a quedarte soltera para siempre. No te sientes capaz de hacer lo mismo y cada invitación a una boda te recuerda la situación. Te preguntes a ti misma qué es lo que está sucediendo y te preguntas: ¿por qué todas se casan menos yo? ¿Hay algo mal conmigo?

Esto puede afectar tu propia autoestima y tu confianza, sentir que no eres digna de llamar la atención de nadie, por lo que entras en una especie de callejón sin salida. La idea puede llegar a transformarse en una obsesión y repercutir en varios ámbitos de tu vida.

Por ello es necesario que analices la situación calmadamente.

Estos son algunos consejos para solteras treintañeras.


-Sé tú misma: ya sea que quieras tener novio como tus amigas o que no, no debes perder la esencia ni el sentido del humor. Busca el lado bueno de las cosas: no tienes que dar explicaciones a nadie, compartir tu tiempo ni aguantar peleas.

-Busca una amiga soltera, te hará más llevadera la situación, al poder compartir salidas con alguien que entienda la situación que tú estás atravesando.

-Busca un “momento para las chicas”, una salida con tus amigas nada más, sin sus novios o esposos. Es una gran ocasión para reafirmar la amistad y seguir estando en contacto.

-No sientas que fracasaste o que tus amigas son más exitosas que tú. El matrimonio no es un indicador del éxito, este se define por los parámetros de cada persona.

– La vida no es una competencia, así que poco importa quién llega al matrimonio antes y quién después. Cada uno tiene sus propios tiempos y las situaciones varían enormemente.

-Cada etapa de la vida tiene varios aspectos por los que debe disfrutarse. La vida de casada puede ser fantástica, pero también lo es la de soltera. No te presiones, sigue tus ritmos y tus metas personales.

-Relájate, no permitas que la situación te estrese o que se transforme en una obsesión. No enfoques tu atención en pensar porqué tus amigas se casan y tú no, concéntrate en realizar actividades que te llenen plenamente.

-No sientas envidia ni celos. Puede ser normal que esos sentimientos afloren si tus amigas se casan y tú no, pero son muy negativos y solo generarán ansiedad y estrés, de tal manera que puedas llegar a alejarte de ellas.

-No te presiones ni te aceleres. El viejo dicho: “más vale sola que mal acompañada es totalmente aplicable a esta situación. No elijas a cualquiera solo porque tus amigas ya se casaron, es una decisión que puede afectarte el resto de tu vida.

-Si tienes pareja, no lo presiones para casarse porque tus amigas lo hacen. Cada relación tiene su dinámica particular y los tiempos varían de una a otra.

-No te sientas “rara”.simplemente estás atravesando una etapa diferente a tus amigas.

-Analiza tus últimas parejas, por qué han finalizado. Quizás tú, de alguna manera, te boicoteas y haces que las cosas no lleguen a buen puerto porque no quieres comprometerte en este momento o en el fondo de la cuestión, temes perder tu independencia y no te gusta la idea de compartir el resto de tu vida con un hombre.


-La decisión de casarse es algo muy importante y por diversas razones, muchas personas pueden experimentar miedo de fracasar. Si es necesario y los problemas son profundos, consulta con un profesional que pueda ayudarte.

-Disfruta. La vida de soltera tiene sus buenos momentos, así que no te obsesiones con lo que no tienes. más bien aprovecha lo que tienes.

-Concéntrate en tus metas, enfócate en tu trabajo. No olvides tus planes de viajar y conocer, comprar un auto y mudarte, terminar tus estudios. No te centres en las vidas de los demás, sino en la tuya y en hacer lo que realmente quieres.

– No pierdas nunca la amistad con tus amigas, tengan pareja o no. La nueva situación no debe distanciarlas, simplemente significa que están viviendo momentos vitales diferentes.

Si tus amigas se casan y tú no, no debe quitarte el sueño ni la tranquilidad. Simplemente vive y aprecia lo mucho que tienes
No te sientas “menos” que las demás.

Notarás que las reuniones con tus amigas casadas también cambian. Ellas hablarán de los problemas de la casa, de los niños, del marido, etc. Los temas ya no son los de antes y por supuesto, no son los tuyos, por lo que puedes sentir la necesidad de compartir momentos con otras personas que estén atravesando el mismo momento que tú.

Y como algo fundamental: si el matrimonio no está entre tus metas, no te sientas obligada por lo que digan los demás.


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