Tener un hijo varón es conseguir un príncipe azul eterno

Muchas mujeres sueñan desde que son muy pequeñas con encontrar a su príncipe azul. Lo que nunca imaginaron es que el destino puede de un día para el otro premiarlas con el mejor regalo de la vida: el soñado príncipe de cuento de hadas se materializa nada más ni nada menos que en un hijo varón.

Ese bebé llega sin un zapato de cristal para demostrarles a esas enamoradas madres que se equivocaron en su desesperada espera, pues el verdadero amor de su vida irrumpe para cambiar la concepción que las mujeres tienen sobre el amor a primera vista.

De esta manera, quien tenga un hijo varón entenderá que estas madres se convertirán en el primer amor de sus pequeños, en un ideal a seguir y un claro ejemplo de vida. De ese modo, es posible inferir que los niños mantienen un vínculo único y especial con su mamá.

Miradas tiernas, los más bonitos besos colmados de un cariño incomparable, suaves caricias y sanadores abrazos, además de aquella primera flor entregada a una damisela son los detalles que enmarcan esta relación sagrada signada a fuerza de un amor tan puro, profundo y real como incondicional.


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