Sola y sin amor… pero con la fe intacta en Dios

Aunque veamos que tenemos todo en contra, debemos saber que aún así, tenemos la misma fuerza que antes e ímpetu para salir adelante. No todo es color de rosa, pero eso significa que tenemos la posibilidad de desarrollar en nosotros, lo que nos haga falta: tal vez sea el ser una persona más capaz y constante, quizás sea el actuar con más fe ointegridad. Lo que sea que tengamos que aprender o desarrollar, ya es algo que estamos ganando con nuestras vivencias y es algo que podemos demostrar, mejorar y enseñar a otros.

Hablando del amor, cuando los besos se vuelven nada, porque no hay huella en nuestra piel, significa que hay personas que pasan por nuestra vida y que con sus caricias hacen que nos sintamos plenas, pero al poco andar nos desilusionamos, nos damos cuenta que nada era como nosotros pensábamos que iba a ser. En esos momentos podemos llorar por el dolor que sentimos en el alma, tal vez hasta soñamos con la persona y con ese mundo perfecto que pensábamos vivir. Nos sentíamos afortunadas de sentir un amor que fuese correspondido y de poder formar una relación que creíamos que podía durar por toda la vida.

Pero cuando perdemos todo este sueño, que pensábamos que íbamos a hacer realidad, sentimos que la felicidad se nos es negada, y de a poco nos empezamos a dar cuenta que no todo era tan perfecto, que no sentíamos esas mariposas volando en nuestro estómago, que a pesar de que nos entregamos por completo, nos sacrificamos e hicimos todo lo posible para que la relación funcionase, sin embargo simplemente tuvimos que aceptar que la persona que amábamos tanto, no era para nosotras. Durante toda mi vida he podido aferrarme a Dios y ésta vez no es la excepción. Él me ayudó a tener esperanza de que algún día me mandaría ese amor que tanto he soñado.


"Puedes utilizar los botones de abajo para ver más"