¿Siempre tienes hambre? Estas pueden ser las razones

Parece un problema de poca importancia, pero en realidad es bastante molesto (y puede llegar a ser muy oneroso, además de perjudicial para la salud): hay muchas personas que siempre tienes hambre y no saben por qué. Comen y en un rato ya tienen hambre. Andan de aquí para allá, solo pensando en la próxima comida y que comerán mientras tanto.

Las razones pueden ser muchas y las soluciones, a veces, muy simples.

Comer adecuadamente

En este punto hay tres cuestiones: qué, cuánto y cuándo comes.

Si no llevas una dieta saludable y comes lo primero que se te atraviese, podría causar tu hambre voraz. Al consumir alimentos con demasiados carbohidratos simples y dejar de lado los que contengan fibra, proteína y grasas saludables, provocas que tu estómago no se sienta satisfecho, pues estos nutrientes son necesarios para darte la sensación de saciedad.

También está el caso de los que se saltan las comidas. Algunos no desayunan porque se le hizo tarde, otros no lo han asimilado como una necesidad, pero en realidad es un muy mal hábito.

Come de forma regular, las tres comidas regulares y si puedes, dos aperitivos o colaciones al día.

Comer muy rápido es otro mal hábito y bastante extendido, por el alocado ritmo de vida que la mayoría de nosotros llevamos. Al hacerlo, ingieres más calorías de las que necesitas. Si comes despacio (al menos tómate unos 20 minutos para comer), tu cerebro registrará si tu estómago está lleno o no. Mastica bien tus alimentos y come despacio.

Otro error en la alimentación y que puede ocasionar la molesta sensación de hambre continua, es comer poco. Puede parecer obvio, pero simplemente al restringir la cantidad de alimentos, no ingieres lo necesario para sentirte satisfecho y obtener los nutrientes necesarios.

Es imprescindible comer hasta sentirse satisfecho y tendrás menos tiempo de hambre entre comidas. Eso no significa hacerlo sin límite, pero aumenta un poco las porciones de tus comidas.

La sensación de hambre también puede deberse a una ingesta insuficiente de proteínas, que tienen una gran capacidad de saciar el hambre y ayudan a aguantar más horas sin “asaltar” la heladera. Algunas investigaciones sugieren que las proteínas suprimen en alguna medida el apetito.

En el mismo sentido, no comer suficiente grasa puede causar la sensación de hambre. Las grasas insaturadas se relacionan con la sensación de saciedad, por eso es que nunca se debe eliminar completamente las grasas buenas, presentes en el aceite de oliva, frutos secos, aguacates y algunas semillas.

Otras posibles causas


La falta de sueño influye mucho en la sensación de hambre, pues eso reduce tus niveles de leptina, la hormona responsable de suprimir el hambre. Además, puede aumentar en gran medida los niveles de grelina, la hormona que estimula el apetito. Por esta causa, algunos investigadores han asociado la falta de sueño al aumento de peso y por ello la recomendación es dormir entre siete y ocho horas diarias.

Para las mujeres, el período menstrual puede traer varios inconvenientes y entre ellos, la sensación de hambre. Los “ataques de hambre” antes y durante el período tienen una explicación, ya que en ese momento los niveles de progesterona aumentan, por lo que muchas mujeres se sienten deprimidas y sin ánimo, lo que las lleva a tener antojos todo el tiempo.


El hambre también puede tener causas emocionales: sentir aburrimiento es una de ellas. Habrás notado que cuando no tienes nada que hacer, lo primero que haces es buscar algo de comer y no por tener hambre precisamente, sino porque necesitas algo en qué ocuparte. Cuando tengas estos momentos, mejor busca alguna actividad que te guste para distraerte y así dejarás a un lado la comida.

El estrés laboral o el provocado al esperar una noticia, puede provocar la sensación de hambre, porque aumentan los niveles de ansiedad. Las situaciones de tensión hacen que aumente la producción de cortisol y adrenalina, las hormonas del estrés y tu apetito comienza a dispararse. El estrés también reduce la serotonina del cerebro y puedes sentir hambre, aunque en realidad no necesites alimento.

Y más razones


Aunque puede sonar bastante extraño, las redes sociales hacen que tengas hambre. No solo porque estás en un sillón o en la cama posteando, viendo videos o curioseando las publicaciones de los demás, sino porque puedes exponerte a montones de imágenes de comida: una tentación que casi inevitablemente te hará sentir hambre. Y además, normalmente se ven alimentos poco saludables, que son aún más deseables.

Está científicamente comprobado que ver imágenes de comida hace que desarrollemos la sensación de hambre, ya que en ese momento se incrementan nuestros niveles de grelina. Si no quieres o no puedes abandonar tus redes, procura no ver estas imágenes o videos tan tentadores.


Si comes muchas cosas dulces, te expones a sufrir hambre en todo momento. Normalmente si comemos UN alimento dulce, queremos comer DOS o TRES más: eso es así porque los carbohidratos simples que suelen encontrarse en las galletitas, los dulces, los pasteles, etc, producen un pico de azúcar en sangre que causan más hambre y más ganas de ese tipo de dulces.

Un estudio difundido en la revista Appetite afirma que, después de beber alcohol, es más probable que consumamos alimentos ricos en calorías. Este efecto podría ser porque el alcohol deshidrata y hace que confundamos el hambre con la sed .

Si no bebes suficiente agua, también te expones a sentir hambre. Cuando una persona está deshidratada, el hipotálamo – la parte del diencéfalo en el cerebro que se encarga de controlar el sistema nervioso- puede enviar señales confusas y en lugar de tener hambre, en realidad tienes sed. Procura beber la cantidad suficiente de agua (referencialmente 2 litros al día, aunque puede aumentar en el caso de personas con sobrepeso, muy grandes o con mucha actividad física. Es una buena idea tomar un vaso de agua antes de comenzar a comer.


Por último, el consumo de algunos fármacos puede provocar la sensación de hambre. Evita la automedicación y consulta con tu médico los posibles efectos de los medicamentos que te ha recetado.

La lista de motivos que pueden llevarte a sufrir hambre en todo momento es muy amplia, revisa tu alimentación y tu estilo de vida para averiguar cuál de ellos es.


"Puedes utilizar los botones de abajo para ver más"