Si tienes un mal jefe, PUEDES ENFERMARTE

Cuando se comenzó a hablar del “fumador pasivo”, se pensaba que “fumar involuntariamente” causaba efectos leves, como irritación en los ojos. Sin embargo, hoy se sabe que los fumadores pasivos presentan, más frecuentemente que los que no lo son, alteraciones respiratorias, cardíacas, otorrinolaringológicas e incluso cáncer de pulmón.

Por ejemplo, el riesgo de padecer cáncer broncopulmonar se incrementa en un 35% en los fumadores pasivos o involuntarios. Además, incrementan el riesgo de infarto (entre un 25 y un 35%) y de desarrollar enfisema y EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica).

Los fumadores de segunda mano también se exponen a alteraciones en los niveles de triglicéridos, un tipo de grasa presente en la sangre, lo que conduce a una disminución del colesterol bueno (HDL), quedando así la persona más propensa a enfermedades cardíacas.

Estrés y algo más

Dentro de los daños que un entorno laboral negativo produce en los trabajadores, se destacan especialmente aquellos ocasionados por la figura del jefe.

Y aparentemente, para muchos este es el GRAN problema: una investigación desarrollada por la Asociación de Psicología de Estados Unidos concluyó que la mayor causa del estrés de los trabajadores se relaciona con el comportamiento de sus superiores. Para 3 de cada 4 estadounidenses, tener un mal jefe es la principal causa de su estrés.

Pero no solo el estrés acecha a las personas que tienen un mal jefe.

Según un estudio de la Universidad de Mánchester, tradicional institución del Reino Unido, un jefe abusivo puede propiciar el desarrollo de cuadros depresivos en el trabajador que sufre sus abusos.


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