Ser madre en tus 30 te traerá estos beneficios que no conocías!

Los resultados fueron sorprendentes. Si bien en el estudio de los años 50 la asociación entre edad materna y capacidad cognitiva era negativa, es decir, los hijos de madres de entre 35 y 39 años tenían puntuaciones cognitivas peores que los hijos de madres jóvenes, en el de 2000 la asociación se había invertido: los niños nacidos de madres de entre 35 y 39 años alcanzaban resultados significativamente mejores en las pruebas cognitivas que los de las más jóvenes.

No era la edad, era el dinero

Tal y como explican los investigadores en el estudio, en los años 50 las mujeres que tenían hijos al final de la treintena habían concebido entre cinco y seis veces con anterioridad, es decir no eran primíparas (primerizas).

Esto suponía un agravante al desarrollo cognitivo de sus vástagos debido a que los hermanos mayores tenían más acceso a los recursos parentales: hoy incluso se relaciona la falta de atención de los padres que trabajan lejos de sus hijos con alteraciones en el cerebro negativas para el cociente intelectual (CI).

Además, las familias numerosas eran en general más pobres; una condición, la pobreza, que se ha relacionado estrechamente con el desarrollo del cerebro, debido a tres factores que se derivan de la falta de recursos: malnutrición, malas condiciones sanitarias y los retos a los que se enfrentan los niños.

En aquella época “el que venía cuando la madre tenía 35 ya se criaba solo”, bromea Armando Bastida, enfermero de Pediatría, padre y fundador de la comunidad Criar con sentido común.


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