Señales claras de abuso emocional en la pareja

Es muy posible que no reconozcas que estas siendo emocionalmente abusada/o. Y es particularmente verdadero para aquellos que no tuvieron sus necesidades emocionales satisfechas en la niñez y tienen un estilo de apego inseguro. Si no estás seguro/a de si tu relación no es saludable, aquí puedes leer sobre situaciones que representan banderas rojas a las que tienes que prestar mucha atención, especialmente si se dan consistentemente en tu relación.

Los efectos del maltrato emocional son tanto o más dolorosos para la víctima que el abuso físico y sus estos, perduran en el tiempo
Toma muchas formas: ataques verbales y ridiculización de la víctima , también están los juegos mentales y las ironías, que muchas veces generan confusión y logran poner en duda la cordura de la víctima para sus familiares e incluso para ella misma.

Otra forma que suele tomar el maltrato emocional es la presión económica sobre la víctima, lo que en un principio parecía ser una muestra de preocupación y amor (“no quiero que trabajes, mi amor”) pasa a ser con el tiempo una eficaz forma de control que el abusador ejerce sobre su pareja.

Las señales

No son golpes, pero se sienten y muchas veces, la cicatrización de las heridas emocionales es mucho más larga y difícil que las dejadas por el castigo físico.
Estas son algunas señales que permiten reconocer a un abusador o abusadora emocional.
1 Normalmente son encantadores, amables. “No puedo creerlo”, es la frase más común cuando surge un caso de estos. El trabajo de la persona abusadora es tan fino, que hasta la propia familia de la víctima puede estar a favor de él. El abusador/a estima mucho su imagen y hace un trabajo perseverante de “relaciones públicas” ante los demás. “A menudo son extremadamente encantadores con el resto de la gente para desestimar cualquier cosa que tú puedas decir para desacreditarlos o llamar la atención a su conducta” explica la psicoterapeuta Amanda Perl.

2 Las burlas son constantes e hirientes. Pueden parecer simples chistes hechos entre amigos o familiares e inclusive en redes sociales, pero siempre buscan desacreditar a su pareja, dejándola como tonta, torpe o inútil. Si lo unimos con el punto anterior ¿quién no se pondría del lado de una persona tan encantadora y cómica? Es gracioso para todos… menos para su víctima. Además, si esta le reprocha su actitud porque le hace sentir mal, se enoja: “es solo un chiste”, aclara, manipulando la situación nuevamente a su favor.

3 Evita el diálogo, no quiere hablar de ciertos temas. Solo se entablan los temas de conversación que el abusador desea y esto es quizás la mejor expresión de una relación totalmente desigual y desnivelada, en la que una sola persona establece el rumbo de la “pareja”, que en realidad es absolutamente “dispareja”. Manipula todas las situaciones para que las cosas se hagan finalmente como él desea y de hecho invalida cualquier opinión que su víctima pudiera tener: en realidad, es una refinada forma de controlarlo todo… sin siquiera hablar. “Esta es una forma de bloqueo”, señala Perl.

4 El abusador emocional usa lo que sabe de su pareja- víctima para chantajearla y lograr que haga lo que él desea. Hechos del pasado personal o familiar (relaciones anteriores, secretos de familia, etc) son manipulados como una eficaz arma de precisión y su pareja pasa a estar extorsionada para hablar o actuar de determinada manera. “Esos secretos pueden ir desde cuántas parejas sexuales le dijiste que has tenido hasta cualquier otra intimidad que no quisieras que nadie supiera”, confirma la psicoterapeuta Perl

5 Otra señal de una relación de maltrato o abuso emocional es cuando la víctima es comparada, siempre desfavorablemente, con otras parejas anteriores o parejas conocidas.

La culpa trasladada

Otra faceta del abuso emocional es que la víctima se siente culpable de la situación: “¿Será que yo exagero?”, “¿Lo habré provocado yo?”, “¿Tal vez si hubiera contestado de otra forma…?”, “Mejor no le digo nada, no vaya a ser que se enoje”. Estos diálogos internos son frecuentes en las personas maltratadas con relación a su agresor y muchas veces terminan justificándolo y prolongando la situación.
Por ello, es importante analizar fríamente las relaciones para determinar si no son abusivas y con un componente de maltrato emocional.
En consecuencia, muchas personas salen al mundo buscando amor sin saber qué es o cómo se siente, su necesidad de ser amados puede ir de la mano con su habilidad para normalizar conductas abusivas.
La conducta abusiva también es normalizada y excusada porque la pareja abusadora tiene otras cualidades que dificultan terminar con la relación. El hecho de que el abuso no sea físico puede hacerte pensar, equivocadamente, que no es para tanto (sí lo es), o tal vez te escudes en el hecho de que sea bueno proveyendo en el hogar o un connotado miembro de la comunidad, apreciado por el círculo de amigos y familiares.

Si detectas que estos patrones están presentes en tu relación, no lo dudes, te encuentras ante un abusador emocional. ¡te mereces una relación mejor!


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