De esta forma saboteas tu felicidad todos los días

Ser feliz es un estado al que todos aspiramos alcanzar, pero, sin embargo, en el afán de llegar a la felicidad nos quebramos y en la prueba constante de ensayo y error a la que nos somete la vida misma, nos volvemos pesimistas y nos dejamos vencer por las adversidades. Construir el camino nos toma tiempo y paciencia. Muchas veces bajamos los brazos sin darnos cuenta y casi sin pretenderlo, hacemos todo lo opuesto a lo que realmente nos hace bien. Toma nota de estos puntos claves para no seguir retrasando tu felicidad.

Cuidado con el exceso de pesimismo

Ten cuidado con el pesimismo. No importa que tan difícil haya sido la prueba por la que atravesaste. Piensa que las dificultades están allí para superarlas y no habrá nada que no seas capaz de soportar, todas las tormentas, así como llegan se van. Aprende siempre a aprovechar las ventajas a tu favor aún de cualquier adversidad.

Libérate de los temores

En el riesgo siempre está la ganancia. No permitas que los temores te dominen y no te permitan caminar hacia aquello que tanto quieres lograr. Si no lo intentas nunca sabrás que hay al final del camino.

La indecisión es tu peor enemiga

La duda es esa cruel compañía que nunca te deja avanzar. La confianza y la seguridad deben ser tus mayores aliados, confía en tu capacidad de lograr lo que te propones, solo tú sabes lo que eres capaz de lograr. Analiza las posibilidades ante las situaciones difíciles, pero no te quedes sin intentarlo.

El capricho no te conduce a la felicidad

Si te encaprichas con algo no lo lograrás. Los objetivos en la vida se buscan con esfuerzo, con la capacidad suficiente para llegar a ellos, con la confianza en quienes somos, y la estrategia que podemos desarrollar porque tenemos comprobada y segura la certeza de lo que podemos alcanzar. Nada se alcanza con pataleos, berrinches y con capricho de por medio. Lo que conseguimos en la vida siempre es porque nos hemos esforzado y trabajamos duro para llegar allí.

Gastar más de lo que puedes es una gran frustración

Cuando gastamos más de lo que nuestro poder adquisitivo nos permite, nos metemos en un innecesario círculo vicioso del cual nos es difícil salir. Eso no nos permite sentirnos bien.

Mide tus palabras

A veces tenemos la costumbre de hablar sin analizar si lo que estamos diciendo puede herir a alguien, nos perjudicamos y podemos lastimar a las personas que nos rodean. Las consecuencias de no medir nuestras palabras pueden robarnos la paz.

Los vicios no nos conducen a nada

Sabes que eres una persona que tiene vicios, que no te conducen a ninguna parte. Erradicarlos te resulta un esfuerzo que no quieres realizar. Las conductas que te perjudican no te ayudaran a construir.

La felicidad es intangible, no está en las cosas que obtienes

Lejos estás de alcanzarla si crees que cuando más obtienes más cerca estás de ella. Si cosechas cariño te estás acercando a la felicidad, pues no hay nada que no se consiga de la mano o con el apoyo de las personas que amamos y que están allí cuando caemos para enseñarnos a ponernos de pie una vez más.

El conformismo mal consejero

El conformismo nos invita a aprobar el fracaso. Nos conformamos con la primera caída y ya no tomamos aire para continuar. Confía en ti y no te conformes con un primer resultado, no justifiques los errores ni las caídas. Te levantarás y seguirás hacia adelante si de verdad te lo propones y confías en tus fuerzas.

La opinión de los otros: mal referente

No escuches cuando todo lo que tienen para decirte te hace sentir fracasada. No avanzarás si decides no escuchar tu corazón. Tú sabes el valor que tienes dentro de ti, nadie te conoce mejor que tú.

El problema de presumir


Eres una persona a la que le encanta mostrarlo todo, exhibir lo que tiene sin asumir que con ello estás alejando a personas de tu entorno. Esta actitud solo te mantendrá al margen de los demás.

El rencor destruye

Aprende a perdonar, es un buen ejercicio. Nadie que no tenga la capacidad de olvidar y perdonar es pasible de salir adelante y olvidar el pasado que puede estar haciéndole daño. El rencor es un veneno que destruye el alma poco a poco y no te deja mirar para adelante.

Relaciones tóxicas


Si te aferras a una relación tóxica que solo te está robando energía, no te permitirá crecer ni ser feliz. A veces el amor por uno mismo prima a la hora de decidir lo que realmente queremos para nuestra vida. La felicidad no se alcanza al lado de alguien que nos lastima.

Libera la angustia

Aprende a liberarte de lo que te duele. Suelta lo que te está lastimando. Recuerda que puedes enfermarte si no te deshaces de lo que está causando daño.

Reserva un tiempo para ti


Tú eres muy importante. Date ese tiempo que necesitas para disfrutar de las cosas que son realmente significativas para ti. Siempre estás atenta a los demás, pero a veces, es necesario que también dejes algo para ti.

Que tu trabajo no lo sea todo

Abre tu mundo, no vivas supeditada a lo laboral todo el tiempo. Disfruta también de los ratos que puedes con la familia y amigos sin preocupaciones, reserva un tiempo de calidad para ti y para ellos.

El pasado y el futuro te agobian

No estés atada al pasado ni quebrantada por el futuro. Piensa que lo que fue es tu cimiento y tu aprendizaje, tu presente construye tu futuro, por eso solo preocúpate por este presente que te ayudará a trabajar en ello.


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