¿Es amor o es puro capricho? Descubre las diferencias!

Una relación equilibrada es aquella que podemos vivir sin prisas, pero sin pausas. Las relaciones repentinas y vividas aceleradamente suelen dar pistas de que algo no está muy bien. Puede que pienses que has encontrado al hombre ideal. Pues en el recorrido de tus idilios pasados te has encontrado en una suerte de ensayo y error, rechazos y equivocaciones. Crees entonces que no debes dejar que este romance presente se extinga. Es momento de que hagas un alto en el camino y analices si es realmente así o si lo que tienes es un tremendo miedo a quedarte sola.

Reconocer la diferencia entre una relación que será duradera y una efímera será tu desafío.
Es probable que en ambos casos sientas el mismo suspiro en el alma y los mismos cosquilleos por dentro. Crees entonces que es indicado para el padre de tus hijos. Pero ¿Será realmente así o solamente te estás encaprichando con él?
Veamos las diferencias que te ayudarán a identificar si él es el indicado.
Todo se trata de él:


Cuando la relación se basa en ese convencimiento de que tiene que resultar sea como sea, cuando ya más bien se convierte en un capricho, suele suceder que tu mundo comienza a girar en torno a él. Tratas de cualquier forma de darle siempre el gusto, de consentirlo. Ya nada se trata de ti sino de él. Es su gusto, sus inquietudes, su tiempo sus momentos, su espacio, salen a donde él quiere ir, hacen lo que él quiere hacer, tu círculo de amistades se cierra entorno al suyo.


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