¿Quiéres hacer un cambio en tu vida? Entonces comienza cambiando tu actitud

La gran diferencia en tu vida lo hará tu buena actitud y eso es una decisión de tu voluntad, aunque tus emociones estén por el suelo, el cambio de actitud es clave para recuperar tus ganas de vivir. Sal a caminar, sonríe más, busca a Dios, canta y si puedes ponte a bailar.

“No es la especie más fuerte la que sobrevive ni la más inteligente, sino la que mejor responde al cambio”. ¡Cuánta razón, Charles Darwin! Los seres humanos somos las únicas criaturas que nacemos sin orientación alguna de cómo sobrevivir en este planeta. Todos los otros seres del reino animal nacen con instintos de cómo sobrevivir.

El tener una buena actitud es un hábito que los humanos debemos desarrollar. Muchas personas no creen que su actitud resulte importante y andan por la vida con su arrogancia caminando de fracaso en fracaso. Si tenemos una actitud que nos hace pensar que nosotros no podemos llegar a una meta, probablemente, nunca lo lograremos.

Las personas felices agradecen por todo. Hay que reconocer que a veces las cosas salen mal, pero también hay que dar gracias a Dios porque hay formas como recuperarse y salir adelante. No se nace con esta habilidad, se aprende. Perdona, no lastimes a nadie, ni busques venganza. No esperes que cambien las cosas, cambia tú.

Comience hoy a dar gracias por tantas bendiciones, por la salud, por sus hijos, por la vida. Hágalo cada día, de gracias por todo y se sorprenderá como le cambia la vida. Hay dos palabras que son compatibles con la palabra actitud, y estas son gratitud y expectación. Si tenemos una buena actitud, estaremos agradecidos por la vida y esperaremos lo mejor de ella.

Fíjense que los resultados de las personas exitosas son parte del esfuerzo que han tenido, no de la casualidad. La suerte no existe. Lo que nosotros llamamos suerte es la preparación del terreno para que tengamos nuevas oportunidades. Una persona puede ser muy inteligente pero si su actitud no es buena, fracasa en sus metas, fracasa en su trabajo, en su familia y en su profesión.

Toma en cuenta que nuestros pensamientos y creencias nos determinan, entonces para qué tratar de cambiar el mundo si esa tarea no depende de lo que somos, lo único que podemos cambiar son nuestros pensamientos y hacer de nuestra realidad un espacio mejor.

Las personas triunfadoras esperan muchas cosas buenas de la vida y desechan de su mente las malas. Mantengamos siempre una actitud positiva. Nuestro ambiente es un espejo de nuestra actitud. Las personas con una actitud negativa, destruyen sus relaciones con sus parejas, en sus trabajos, no obtienen promociones, ni progresan en la vida. Se feliz a pesar de todo porque si Dios está contigo, ¿quién contra ti?


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