¿Qué pasó con la famosa casa de Luis Miguel en Acapulco?

Acapulco tiene mucho que agradecerle a Luis Miguel, porque el balneario revivió su gloria cuando el cantante hizo allí su famosa casa.

Ahora, esta residencia, símbolo de la época dorada del genial intérprete, ya no es lo que era…

Un lugar privilegiado

La serie de Netflix sobre Luis Miguel no solo produjo un resurgimiento de su carrera: el puerto turístico de Acapulco, en el estado de Guerrero, también se vio beneficiado con la atención, levantando su imagen tan golpeada por la inseguridad y la violencia.

A partir de la década del 40 del siglo pasado, el balneario vivió un momento de esplendor sin igual, siendo el destino ineludible de celebridades mexicanas y extranjeras.

Allí lució su espectacular Elizabeth Taylor, cuando celebró su cumpleaños número 28 en el yate de Errol Flynn. También Johnny Weissmuller (el inolvidable Tarzán) y el recio John Wayne tenían sus propiedades en el lugar.

En 1953, pasaron allí su luna de miel John F. Kennedy y Jacqueline Jackie Bouvier y en 1963, Hollywood dio un espaldarazo al balneario mexicano, al transformarse en el escenario ideal para la película de Elvis Presley, Fun in Acapulco.

La llegada de Luismi

En los años 90, Luis Miguel construyó su casa sobre un terreno de 36.000 metros. Es una zona de Acapulco conocida como Playa Bonfil, desde donde el intérprete tenía una privilegiada vista al océano Pacífico.

Por mucho tiempo, esta fue la única casa en ese lugar, que con el paso del tiempo se transformó en la Zona Diamante, una de las más caras de Acapulco y donde se encontraban las residencias de los artistas, políticos y celebridades.


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