Qué hacer (y qué NO) cuando tu marido se va

Las parejas no son perfectas.

Los números son fríos y elocuentes: prácticamente la mitad de los matrimonios terminan en divorcio.

Nadie está libre de ello, así que no está de más pensar en qué se debe hacer ante esos casos.

Proceso

El fin de una pareja, por más que racionalmente sea lo mejor para ambos y se realice en los mejores términos posibles, siempre encierra algo de fracaso, una sensación que prácticamente podemos considerar normal.

Al comenzar una relación, ponemos en juego expectativas, deseos, sueños; cuando no termina de la mejor manera, puede surgir la decepción, la tristeza o la depresión, entre otros sentimientos.

No es un proceso fácil, pero en algún momento se debe encarar en forma activa.

Y el mejor momento es lo antes posible.

Cambio

Primero lo primero: aunque no esté resuelta totalmente la parte legal, el famoso papeleo, debes entender que el proceso comienza en el mismo momento que él se va de la casa.

Por ello, lo primero que debes hacer es muy simple: cambiar la o las cerraduras de todas las puertas que permiten el ingreso al hogar. Habla con el cerrajero, en algunos casos se conserva la cerradura, pero se cambia la combinación interna de la llave.

Lo que se busca es fácil de entender: el que se fue, no entra fácilmente.

Aunque parezca algo tonto, es un paso que tiene una gran importancia simbólica: no solo impides el ingreso por la puerta, también limitas el acceso a tu corazón para esa persona que te causó momentos de dolor.


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