¿Qué hacer si los demás hablan de ti?

Si hay algo de lo que no te podrás librar nunca, es que la gente hable o piense en forma equivocada acerca de ti.

No está a tu alcance detenerlo: ya sea que hagas algo o que no hagas nada, que trabajes bien o mal, que vengas o que vayas, siempre habrá alguien que dirá algo de ti- en el mejor de los casos con desconocimiento y en el peor, con malicia-.

Ya que no puedes evitar que la gente hable, sí puedes decidir qué hacer con esos comentarios y si actúas inteligentemente, puedes hacer que incluso sean algo positivo para ti.

No eres tú, son ellos

Aunque resulte extraño decirlo de esta manera, lo que las otras personas piensan de ti es cosa de ellos, no es cuestión tuya. Ellos puede saber muchas cosas (tu nombre, dónde vives y trabajas, tu familia, etc), pero seguramente no conocerán tu historia profunda, esa que se vive en la propia piel. Ellos no saben si los zapatos que usas te quedan cómodos o si tienen un molesto agujero, ni siquiera saben cuánto has tenido que trabajar para conseguirlo. Lo único que saben de ti es lo que tú les has contado o lo que han averiguado por otros lados, pero realmente no saben de tu intimidad.

Aventurarse a pensar algo y a hablar de otra persona es algo muy arriesgado, porque

no se puede tener ningún tipo de certeza de lo que los otros sienten Tampoco podemos saber lo que han vivido y lo que han aprendido.

Si te pones de un lado o del otro del mostrador, aprenderás cuál es la actitud que debes tomar ante estos comentarios.

Los que critican

Hay personas que opinan sobre ti, tu vida y tus decisiones, aunque nadie les haya pedido su parecer.

A veces se trata de personas instruidas, que entienden del tema de que trata la crítica y que incluso pueden tener buenos sentimientos hacia ti: este tipo de opiniones pueden ser valederas y permitirte mejorar en muchos aspectos de tu vida.

Pero normalmente no es así: la mayoría son opiniones malintencionadas o carentes de todo criterio, cuyo único objetivo es dañar, menospreciar y disfrutar del pesar ajeno.

Generalmente se trata de persona con baja autoestima y que no se acepta a sí misma, por lo que difícilmente podrá aceptar a los demás. Etiquetan a los demás de una manera y proyectan cómo se sienten ellas mismas, haciendo visibles así sus dificultades emocionales.

De más está decir que no debes entrar en ese juego. Cada uno de nosotros debemos recorrer nuestro camino y solo nosotros podemos hacerlo.

También es nuestra la responsabilidad de valorarnos y dejar de condenarnos por lo que dicen los demás: esto significa que nuestro valor no lo deben poner los demás, sino nosotros.

¿Quién elige la ropa que te pones, tu color de cabello, tu peinado, tu zapato? ¿Quién elige tu foto de perfil? Si todo esto lo haces tú ¿por qué permitir que valores lo que haces? ¿Por qué dejar que de allí se ponga un valor también a tu persona? ¿Y por qué permitir que eso te afecte?

Si vives solo teniendo en cuenta lo que los demás piensen de ti, dejando de lado lo que tú piensas íntimamente, perderás tu estilo y tu propia personalidad. Permanentemente estarás luciendo una especie de “máscara” para encajar y estarás más pendiente de lo que dicen los demás que de tus íntimos sentimientos.

Cómo actuar

Es frecuente recibir críticas, muchas veces malintencionadas; es algo inevitable, pero les das un valor exagerado, por encima de lo que pienses en tu interior, seguramente terminarás con heridas emocionales, en ocasiones muy profundas.

Lo primero que debes tener en cuenta es que no hay dos personas iguales, por lo que no se puede juzgar a todos por la misma vara. Lo que para algunos está bien y es deseable, para otros no lo es.

Normalmente los que tienen ideas diferentes, aunque sean buenas y positivas, son juzgados mal en un principio. La resistencia al cambio es algo que está muy presente en todas las actividades.

La crítica no constructiva revela una gran pobreza emocional y problemas profundos en la persona que la realiza. Si las tienes en cuenta y permites que te afecten, simplemente entrarás en una telaraña de malos sentimientos, que nada bueno aportarán a tu vida.

Si les das demasiado valor a las críticas estas pueden afectarte profundamente, estos son algunos consejos para evitarlo.

1. No actúes ni respondas impulsivamente o en forma agresiva: acepta que no hay nada que puedas hacer. Quizás puedas convencer o silenciar a una persona, pero no a todos. No importa lo que hagas, siempre habrá quienes pensarán distinto.

2. Las personas que hablan obviamente no ocupan y seguramente no ocuparán un lugar de importancia en tu vida, de lo contrario no estarían haciéndolo. Por lo tanto no tiene relevancia lo que digan y no importan. Tu felicidad radica en tu progreso y en el de tus seres queridos. Esto no debe verse afectado por lo que los demás piensen, sientan o hagan.

3. Sonríe y muestra siempre seguridad e indiferencia. Ríete de la situación, asegúrate de que sepan que eres feliz a pesar de lo que dicen. Esto no debe afectar tu vida ni tu desempeño.

4. No permitas que los comentarios de otros te hagan sentir una víctima; de hecho, si hablan de ti quiere decir que algo estás haciendo y que probablemente lo estés haciendo bien. Celebra el hecho de que los demás sientan la necesidad de hablar de ti.

5. Rodéate de gente positiva y que te quiera, ellos deben ser tu mejor apoyo para cuando tus fuerzas flaqueen. Fomenta vínculos en tu trabajo o en tu lugar de estudio, sé amable con tus compañeros, mejora tu relación con ellos, preocúpate sinceramente por sus problemas, ofrécete para ayudar.

6. Utiliza los comentarios a tu favor, analízalos, quizás tienen algo de verdad y te ayudarán a mejorar un aspecto que no habías percibido antes. De esta forma, de algo que parece negativo sacarás algo muy positivo.

7. No permitas que una crítica o un comentario malintencionado te bloquee o te impida seguir adelante con tus proyectos. Hay que reconocer una triste realidad: hagas o no hagas, sea bien o mal, las críticas llegarán y siempre alguien que hablará de ti, por lo que debes siempre adelante con tus sueños y proyectos.

Da igual lo que hagas y como lo hagas, siempre habrá alguien que lo malinterprete, ya sea sin querer o en forma absolutamente intencional. Vive y actúa haciendo lo que deseas hacer en tu interior: de esta manera, lo que hagas será siempre será lo correcto, porque estará en real sintonía con lo que sientes.


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