Tu pareja quiere terminar. Pero tú no. Qué hacemos?

Hay muchas razones que hacen que nos enamoremos de otra persona. La mayoría de ellas, es probable que nunca lleguemos a saberlas realmente. Es por eso, que una relación puede acabar por múltiples motivos, los cuales, en parte, tampoco podemos alcanzar a dilucidar totalmente, a pesar de nuestra madurez propia. Así que ahora vamos a hablar de un tema un poco más complicado ¿Qué sucede cuando solamente uno de los miembros de la pareja quiere terminar y el otro no?

Esta es una de las situaciones más complejas y es aún más complicado para la persona que no quiere terminar aún. Sin embargo, en lugar de entrar en pánico y empezar a actuar desesperadamente, lo primero que se tiene que hacer es conservar la calma y evaluar la relación.

¿De verdad acabó la relación?


Una relación que tiene cierta estabilidad probablemente tenga un instante en donde se pueda arreglar. Sin embargo, si es que los cimientos no son fuertes, es posible que ésta sea derrumbada. Es por eso que es mejor comenzar por calificar cómo está la relación.

Algunas preguntas útiles que se pueden realizar son: ¿Había un compromiso ya establecido y aceptado por ambos? ¿No se dieron el tiempo de definir el vínculo, tal vez es una relación que se caracteriza por señales de acercamiento con gestos de distancia? Solamente en el primer caso vale la pena continuar examinando lo sucedido, en el segundo, es mejor que no continúes perdiendo el tiempo.

Cuando una relación está acabando, siempre hay señales que lo anuncian. Básicamente, hay tres elementos que pueden caracterizar que la relación es fuerte o no y si es que todavía hay amor o no. A continuación los vamos a exponer:

El compromiso

Se relaciona con la voluntad que ambos miembros de la pareja tengan para compartir la vida con el otro. Algunos aspectos necesarios para que se cumpla son: el dedicarle tiempo, tener interés por desarrollar esta relación como un proyecto, poder escuchar al otro y tener una disponibilidad para hacer los cambios necesarios. Si es que cada quien va por su lado, entonces es común que no se compartan tantos objetivos en común y que por consiguiente, las vidas de cada uno tiendan a alejarlos. Si es que la vida no se comparte o si es que la vida del otro no genera interés, entonces es una señal de que todo se pudiese estar acabando.

La intimidad

El concepto de intimidad incluye a la confianza, aceptación mutua y comunicación. Hay que tener claro que éstas casi nunca son perfectas, pero cuando uno de estos aspectos está quebrado, es algo que se nota mucho y además, se puede decir que predice el muy posible termino de una relación.

La pasión


El tener pasión implica tener una sexualidad sana, es decir, que sea satisfactoria para ambos miembros de la pareja. La sexualidad incluye relaciones sexuales y demostraciones físicas de afecto. Cuando ésta no está presente, entonces se puede decir que la relación está en problemas.


Si es que al examinar objetivamente la relación, ves que hay dificultades en todos los aspectos mencionados, entonces lo mejor es que te hagas a la idea de reconocer que todo está en vías de terminar. A pesar de que sea difícil, es mejor que pares de perder el tiempo y tu esfuerzo en una relación que probablemente está irreparablemente rota.

Cuando solo uno de los dos quiere terminar

En algunas ocasiones, puede ocurrir que la relación tiene problemas graves, pero con esfuerzo y comunicación, se puede sobrevivir en varios aspectos. Si es que pese a esto, uno de los dos quiere terminar, mientras que el otro ve que todavía hay posibilidades de arreglar la relación ¿Qué se debe hacer en estos casos?

Como en cualquier problema de pareja, no hay nada mejor que conversar. Si es que el aspecto en donde se está fallando es la comunicación, entonces puede ser de que a pesar de no poder comunicarse muy bien, aún tengan amor el uno por el otro. Sin embargo, está dentro de las posibilidades el hecho de que uno sea menos tolerante que el otro y se apresure a acabar todo.

Si es que ese es el caso, entonces es necesario escoger sabiamente las circunstancias para hablar del tema. Te recomendamos que no busques resolverlo de una vez, sino que trabajes en poder mejorar la comunicación. Puedes hacerlo durante una cena o salida a comer.

¿Y si no hay nada que hacer?

Puede ser que la otra persona ya esté decidida a terminar. En estos casos, ya no hay nada más que se pueda hacer. El presionar a la persona a continuar con la relación generalmente genera distancias y además significa un desgaste sin muchas posibilidades de un resultado positivo.

Si es que el otro se quiere ir, lo más sano es dejarlo ir. Aunque no entiendas las razones que te expone o si es que tú crees que está equivocado. El estar en una relación nunca debería ser un acto forzado, ya que esto contribuye a destruir el vínculo.

Más bien se trata de que aceptes que ha llegado el momento de enfocarte en ti misma. Intenta no culparte por lo pasado, sino que trata de seguir adelante, cambia tu rutina y vuelve a nacer.


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