¿Qué es el “phubbing” y cómo afecta tu relación con los demás?

El phubbing’ o síndrome del Smartphone, como también se lo llama, es el nombre que se le da al acto de prestar más atención al dispositivo electrónico que a la persona que tenemos al lado y con quien pretendemos compartir un momento agradable. Si estamos en una reunión y no dejamos de mirar el celular, nos volvemos completamente ausentes y aislados en ese universo virtual, interactuando con personas a las que no vemos y nos evadimos, mientras tanto, de la mesa que compartimos con amigos en ese mismo momento. Nos reímos, hacemos muecas y gestos, pero no son para nuestra compañía, sino, para quienes solo cobran vida detrás de la pantalla.

En los tiempos en que vivimos es moneda corriente que, mientras hablamos con alguien, en lo mejor de la conversación, así el tema sea trivial o demasiado serio, nuestro interlocutor saca del bolsillo el teléfono móvil y automáticamente, el diálogo que manteníamos comienza a confundirse en un mar de respuestas escuetas y palabras cruzadas, pues su atención ha disminuido al dispersarse entre esa realidad virtual y nosotros, aún estando de carne y hueso presentes.

Momentos incómodos

Nada tan incómodo como estar platicando seriamente con alguien que, sin más y de repente, se ríe a carcajadas, pero no contigo. Sentimos inmediatamente la impresión de estar hablando solos y que lo que estamos diciendo no le interesa para nada a nuestro interlocutor. Pocas cosas son tan frustrantes como cuando entablamos una conversación que creíamos que era amena y de repente la otra persona se nos desconecta. Nos sentimos solos y en medio de una conversación sin sentido.

Los encuentros familiares no son la excepción a la regla. Fíjate en tu mesa, el almuerzo de los domingos y has un paneo de cuántos comensales tienen los celulares entre los cubiertos. Si revisas a simple vista, casi todos lo tendrán, peor aún, muchos de ellos estarán comiendo, sosteniendo el tenedor con una mano y con la otra, revisando la actualización de su muro de Facebook. Es así que nos volvemos casi omnipresentes, con nuestra presencia virtual en los “no lugares”, pero realmente ausentes en todos los lugares.
El phubbing y la relación de pareja

Nada hay de malo con nuestras redes sociales ni con las amistades con las que pueda estar chateando. Esa es su privacidad como tú también tienes la tuya. Sin embargo, cuando el móvil se convierte en el tercero en discordia, existen ciertos hábitos que, más tarde o más temprano, acaban afectando a la relación de pareja.

Lo ves hacerse selfies que envía a sus grupos, pero no las comparte contigo

Quizás forme parte de algo que comenta o de lo que se esté conversando en el grupo, algo en lo que tú no tienes participación. Esa sensación de sentirte excluida, hace que empieces a poner en tela de duda su actitud.
Cuando se acuesta y se levanta: el móvil antes que mirarte

Lo usual para él, es revisar el teléfono antes de dormirse. Registrar lo que hay en las redes a última hora de la noche, se ha convertido en su deporte favorito. Aún así, vuelve a repetir la operación al despertar, mirando el teléfono en primer lugar. Tú preferirías que lo primero en su orden del día fuera que te diera los buenos días, un beso y un cómo amaneciste.

Se ríe solo de los mensajes o memes, pero no te comenta

Nota que le llega un mensaje, toma el teléfono y pese a estar conversando amenamente contigo, empieza a reírse de los memes que encuentra, pero, sin embargo, prefiere no contarte nada y retomar luego la conversación que tenía contigo. Nuevamente sientes que tienes un motivo para pensar muy mal, o simplemente sentirte aislada.

Si bien todo esto te incomoda y te genera motivos de discordia con tu pareja, no es menos cierto que solo puede tratarse de alguna broma entre amigos y que quizás ni te resulte interesante a ti, forma parte de su intimidad, pero puede que también te produzca la sospecha de que algo te está ocultando.

Intenta no hacer del celular aquel tercero que agrieta tu relación. Asume la presencia del móvil, pero enséñale a tu pareja, con tu propio ejemplo, cómo usarlo mientras están juntos.

Sé tú la primera en apartarlo de ti mientras comen, conversan o miran una película. Ten presente ser la primera en guardarlo y la última en volverlo a sacar. Él de alguna manera se verá obligado a hacer lo mismo. Que no haya motivos de desconfianza entre ambos, hazle notar tu molestia sobre el teléfono con sutileza o ponte de acuerdo con él sobre su uso, pero evita las discusiones sin sentido que no valen la pena.


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