¿Por qué es bueno llorar?

Lejos de la creencia de que llorar es un signo visible de la debilidad humana, las lágrimas son las responsables de limpiarnos el alma de la angustia. Llorar nos humaniza. Sin embargo, muchas personas prefieren ocultar sus emociones, en un inútil afán por mostrarse fuertes y se guardan el llanto. Puede sorprenderte lo importante que es atreverse a ser uno mismo y no contener las ganas de llorar. ¿Son las lágrimas un signo de fortaleza o de debilidad?

Llorar delante de nuestros seres queridos es una forma de decirles, ahí cuando las palabras sobran, que ellos tienen tu confianza plena, pues eres capaz de expresar tus emociones con ellos y mostrarte cómo eres. En contrapartida puede ser que llores precisamente delante de esa persona que no merece tus lágrimas. De cualquier modo, llorar siempre y en cualquier situación te calmará la angustia.

Pero ¿por qué decimos que hace bien llorar? Te lava las angustias, sí, y esto es porque te permite liberar el estrés acumulado que te generó la situación por la que has atravesado. Hay enfermedades que derivan del estrés y la posibilidad de soltar lo que duele a través de las lágrimas es fundamental.
El Dr. William H. Frey, neurocientífico e investigador de lágrimas, expresa lo siguiente en cuanto la importancia de las lágrimas: “El llanto es no sólo una respuesta humana a la tristeza y la frustración, sino que también es una respuesta sana. El llanto es una forma natural de reducir el estrés emocional que no se controla y tiene efectos negativos en el cuerpo, incluyendo el aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares y otros tipos de trastornos relacionados con el estrés”.
Maravilloso, entonces toma conciencia de que, si te brindas la oportunidad de liberar tus emociones y permitirles a tus lágrimas que caigan, eres una persona verdaderamente fuerte.

Anímate a confrontar el estrés emocional

Permitirse llorar, ceder a la necesidad de liberarse de aquello que nos duele y nos moviliza es una forma de terapia con nosotros mismos donde somos capaces de sacar en limpio el fondo de los problemas. Cuando uno llora sabe que ha tocado el fondo de su angustia y para levantarse de allí, necesita llorar como una forma de limpiar lo que le causa dolor mientras practica un ejercicio de reconocimiento de la situación: pensar, tomar decisiones, reflexionar sobre lo que pasó y cómo salir de ese escenario. En este plano de conceptualizaciones decimos que es un mecanismo de defensa, de reflexión y de predisposición para salir adelante y replantear el momento.

Permite que los demás se sientan en confianza contigo ante la vulnerabilidad

Nuestra vulnerabilidad casi nunca se la enseñamos a las personas que no van a entendernos, que no van a ponerse en nuestro lugar ni van a abrirnos el corazón, por lo general es algo que hacemos frente a esas personas que gozan de toda nuestra confianza. Esas personas sentirán que son importantes para nosotros porque somos capaces de mostrarnos como somos con ellas. Cuando las personas que comparten contigo ese momento en que decides liberarte, se sienten estrechamente vinculadas contigo, en una suerte de afectividad cómplice que hace que intenten encontrar la forma de ayudarte o al menos de quedarse allí para ti, para escucharte, para que sientas que su compañía no es vana. Las personas que te guardan cariño te acompañaran siempre y sin juzgarte, nunca temas mostrarles tus emociones.

Libera el alma de todo lo que te oprime

Cuando todo te aprisiona en tu interior, cuando te encuentras en ese momento en que pareciera que algo te explota por dentro, es cuando las lágrimas entran a jugar su rol más importante. Llorar te arranca la presión que sientes en tu interior, lo que te aprieta comienza a soltarse, a desprenderse desde la primera lágrima que cae. Liberar toda esa carga es lo que te permitirá dejar la mente en blanco para poder pensar sobre aquello que sucede. Todo lo negativo, lo dañino, lo que te perjudica y te oprime el pecho, comienza a salir de ti a través de las lágrimas y te permitirá sentir una sensación de alivio que te relajará. Es casi un efecto medicinal. Llorar es liberar.
Un ejercicio fundamental para la salud física y mental.

De todo el efecto sanador y liberador con el que cuentan las lágrimas, tienen además otro valor preponderante que habla de la salud física. Sucede que las lágrimas permiten soltar hormonas que trabajan en la reducción de los altos niveles de magnesio generados por el estrés. Esto significa que el organismo está también realizando un proceso de desintoxicación además de aliviarte las cargas de tu interior.

Recuerda que la próxima vez que la vida te ponga en una difícil encrucijada, debes darte la posibilidad de liberarte a través del llanto. Deja que tu “alma llore” todo lo que quiera llorar, que las lágrimas caigan desde las primeras hasta que ya no queden más. No te preocupes por el qué dirán ni por quien pueda juzgarte, nadie ha vivido en tu piel las cosas que sentiste. Serás entonces una persona fuerte con la capacidad de resolver los problemas que te abruman y de salir del pozo de la angustia para volver al camino.

Fuente: http://www.porquenosemeocurrio.com/2016/09/las-personas-que-lloran-mucho-tienen.html


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