Podrías estar colaborando sin saberlo, con que tu peor enemigo el estrés se adueñe de ti

La vida está repleta de dificultades y muchos de ellos pueden ser estresantes. Lo que marca toda la diferencia es la forma como batallamos con los escenarios estresantes.

El estrés puede provenir de cualquier situación o pensamiento que lo haga sentir a uno frustrado, furioso o nervioso. El cuerpo reacciona ante el estrés al liberar hormonas. Estas hormonas hacen que el cerebro esté más alerta, causa que los músculos se tensionen y aumentan el pulso. A corto plazo, estas reacciones son buenas porque pueden ayudarle a manejar la situación que causa el estrés. Esta es la manera en que su cuerpo se protege a sí mismo.

Cuando el estrés se muestra en tu vida, obtienes algo de tensión física o emocional por las circunstancias que afrontas en el día a día.

Si tuviste días cargados. Andas de un sitio a otro para concluir con todas tus responsabilidades familiares, profesionales y hasta con tus amistades, haces lo imposible para que el tiempo rinda. Pues, sucede que en el momento te molestas mas rápido, estás entretenida y comes a destiempo. Podrías padecer de estrés y debes solventarlo inmediatamente.

Por su parte Medline Plus indica, Cuando el estrés se encuentra en tu vida y logras sentir algo de tensión física o emocional por las situaciones que enfrentas todos los días y, hasta cierto punto es normal. Cuando dejas pasar esa sensación y te recuperas.

Por lo tanto, si el grado de estrés persiste se puede transformar en un mal crónico que podría estar afectando a tu cuerpo, ya que se pueden generar enfermedades como; obesidad, presión arterial alta, insuficiencia cardiaca, diabetes, depresión, ansiedad, dermatitis.

En este sentido, si ya descubriste unos de estos signos del estrés o sus causas, lo más recomendable es que le des un alto a esto, respires y empieces a gestionar para evitar que la situación se empeore. Te aconsejamos que, si aún es algo ligero, inicies por determinar qué te estresa y lo solventes, si es preciso, apártalo a un lado, para que te vayas eliminando poco a poco peso de encima.

Asimismo, es importante que adquieras afecto de vez en cuando. Proporciónate espacio para que realices actividades que te relajen y te hagan sentir bien como: leer, escuchar música, ir al cine, tomar café, ver una película en casa y, si es preciso, tomar un descanso. Esos espacios de bienestar continuamente ayudan a que el organismo se olvide del estrés y obtenga un poco de equilibrio.

No olvides que más allá de todos tus compromisos, estás tu primero que nada, y eso es primordial para proseguir el día a día bajo un medio saludable, en el que puedas gozar de tus momentos y no es solo andar de un lado a otro. Recuerda que estamos en este mundo para vivir y no para forzarnos todo el tiempo. Solo debes hacer cosas diferentes a diario que te hagan sentir bien, es decir, debes cambiar tu rutina y notarás la diferencia.


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