¿Piensas que “no vales nada”? Aprende a tener autoestima

La autoestima está de moda, nunca como hoy se ha hablado de su importancia. Se hacen seminarios, cursos y, en casos extremos, todo lo que sale mal se le atribuye a una “falta” de autoestima.

La autoestima es un concepto trillado y conflictivo: si tienes mucha, te llaman narcisista, ególatra y creída; si tienes poca, te reprenden por ser débil.

Esto lleva a curiosas situaciones: si no tenemos suficiente amor por nosotras mismas o, por el contrario, tenemos demasiado, sentimos culpa. La presión social exige tener una “buena autoestima”, hasta el punto de transformarse en una especie de obsesión.

La diferencia entre quienes tienen “de más” y quienes tienen “de menos”, es que a estos últimos la culpa y el malestar les golpea mucho más que a quienes lo tienen en demasía. La falta de autoestima es ahora “otra cosa más” que se agrega al cúmulo de presiones con la que viven estas personas.

El punto de partida

Si piensas que tienes problemas de autoestima o alguien te lo ha dicho o insinuado, seguramente has escuchado estas frases: “ámate a ti misma”, “siéntete bien con tu cuerpo”, “acepta tus defectos”, “valórate”.

Estas consignas pueden servir por un rato nada más, porque en realidad es necesario un cambio de actitud.

Quizá necesites escuchar algunos puntos que has pasado por alto para finalmente lograr cambiar de actitud:

Deja ya de lastimarte y piensa en alguien que ames: un familiar, una pareja, una amiga o un amigo y ¿por qué no? una mascota. ¿Podrías dañarle a propósito? ¿Le dirías “qué mal te ves hoy”, “no sirves para nada” o “eres lo peor del mundo”? Seguramente no. Entonces: ¿por qué lo haces contigo?


Aunque no te dediques elogios o piropos, por lo menos deja de insultarte y castigarte, ese será un muy buen primer paso.

No te castigues por no tener la autoestima alta como la de los demás, porque eso simplemente es forzarte a ser alguien que no eres. Mira tu presente, tal y como es y mírate a ti misma, tal y como eres. Descubre tus miedos y defectos, aceptarlos es un primer paso ineludible para cambiarlos. No hay nadie que sea perfecto, ¿por qué deberías serlo tú?
Amarse a uno mismo se aprende. Puede ser que ahora mismo no lo veas tan claro y no sepas cómo sentirte bien, pero es algo que llega con el tiempo. Quizá planeaste comenzar a amarte cuando llegues a ser tu persona ideal, cuando logres recibirte o cuando tengas un mejor trabajo o cuando bajes de peso y tengas el estado físico que siempre deseaste. Mejor comienza a amarte ahora, porque esa persona que tu deseas ser está germinando ahora mismo y tu propio amor será como el agua que riega una pequeña plantita y le permitirá crecer.

Lo que tú no hagas por ti, no te vendrá de afuera. Una pareja no va a solucionar tu problema de autoestima y muy por el contrario, puede agravar a situación. Si eres una persona que no se quiere a sí misma, lo más probable es que tu relación esté llena de inseguridades, miedos y celos. Habrás escuchado la frase “nadie puede amar a otro si no se ama a sí mismo”, encierra una gran verdad.
Si no puedes estar sola y no soportas ser quien eres, ¿cómo esperas que otra persona cambie eso? Probablemente te ayude a olvidar cómo te sientes y te haga más segura y feliz pero, ¿qué pasará contigo cuándo esa relación se termine?
Respétate. Deja de comer mal ( ya sea que lo hagas en poca o mucha cantidad o que consumas alimentos poco saludables), no descuides tu higiene y tu presencia, no consumas sustancias tóxicas y aléjate de relaciones que te hacen daño. Respeta tus horas de sueño, la calidad de tu comida, tu limpieza, dale un lugar preponderante a tu creatividad o tu intelecto, elige bien las personas con las que te relacionas, progresivamente comenzarás a sentirte mejor.

Sentirte bella y atractiva es importante, pero no lo es todo. Esta es una idea muy común: pensar que sentirse atractivos solucionará su problema de amor propio. De nada sirve el maquillaje y tu cabello, la ropa de marca y el auto lujoso, si por dentro te sientes mal. Podrás sentirte mejor si te preocupas por tu apariencia, pero lo importante es que estés de acuerdo contigo misma para sentirte bien.

No se nace con la autoestima, se aprende a tenerla. En nuestra infancia formamos las relaciones que tendremos posteriormente con el mundo y con nosotros mismos. Si de niños recibimos comentarios constantes como “qué tonto eres”, “todo lo haces mal”, “vas a arruinarlo”, “ ya te equivocaste otra vez”, “no te esfuerces, para esto no sirves”, “no eres como tu hermano”, los almacenamos en nuestra mente y nos llevan a tener un concepto erróneo de nosotros mismos. Aparta la paja del trigo, no te guíes solo por lo que te han dicho, pásalo todo por el tamiz de tu inteligencia o tu corazón. Si te han dicho “no puedes”, agrégale la palabra “todavía”.

Qué hacer

La autoestima no se adquiera de la noche a la mañana, ni es algo que todo el mundo tenga claro. Los estereotipos de la publicidad o los mensajes de los gurúes no te la darán, tampoco leer 1.000 libros de ayuda o 10.000 tutoriales en YouTube sobre “cómo mejorar tu autoestima”.

Nadie puede salvarte de ti misma, excepto tú. Nadie puede mejorar tu sentir sobre ti misma, solo tú. Si piensas que eso se modificará cuando las circunstancias que te rodean cambien, estás pensando en forma equivocada. Naciste contigo, despiertas contigo, vives y duermes contigo, morirás contigo: desde este punto de vista, estás sola.

Existen muchas maneras de aprender a amarte a ti misma. Aprecia lo que tienes, de dónde partiste. No te compares con otros, sus circunstancias son diferentes.

Lo único de lo que puedes arrepentirte es de dejar de hacer cosas por el miedo al fracaso o al qué dirán. Si algo te salió mal, inténtalo nuevamente.

Seguramente muchas personas te aprecian, eso es un gran valor, pero apreciarte a ti es lo primero que debes hacer.

Eres una persona muy valiosa y lo mejor está por venir, date la oportunidad de experimentarlo.


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