Personas sumisas: ¿qué 10 rasgos y actitudes las caracterizan?

Este tipo de personalidad hace que los demás acepten el rol de dominante que se les ofrece de manera tácita. Hay quienes tienen una personalidad más dominante, la cual puede complementar de mejor manera el rol del sumiso. Hay aspectos de la personalidad tan comunes como: la amabilidad y la empatía, las cuales son características que valoramos positivamente en los demás, pero si éstas son llevadas al extremo, se puede caer en un rol de persona sumisa. En donde la persona tiene que si o si, obedecer a otro.

Con respecto a ciertas características psicológicas, éstas pueden ser útiles o problemáticas, con respecto a cómo influyen en la relación que podemos tener con otros. Nuestro bienestar o malestar es influido por nosotros mismos y por cómo nos relacionamos con el exterior. Es decir, podemos ser afectados por cómo nuestras actitudes influyen en los demás.

A continuación veremos aquello que caracteriza a las personas sumisas, y lo que esto supone en su día a día.

1. La evitación del conflicto

Las personas sumisas pueden tener comportamientos de evitación extremos con respecto a todo tipo de confrontaciones, por mínimas que éstas sean. Eso significa que normalmente hacen grandes sacrificios para prevenir estos “choques de voluntades”. Están dispuestas a dedicar bastante tiempo, esfuerzo y recursos con el objetivo de que los demás no se vean contrariados. En ocasiones, este tipo de personas sienten una profunda aversión, incluso por la idea de que el otro sienta impaciencia o enfado. La actitud sumisa real genera un vínculo de dominio total, incluyendo lo mental. No puede responder a un afán por controlar o usar a otro, es decir, no hay un interés instrumental involucrado. Cuando sí lo hay, entonces se considera simplemente como una manipulación.


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