Personas infieles ¿Por qué las personas son infieles? Científicos nos explican.

¿Es cierto todo lo que se suele oír acerca de la infidelidad? ¿Son los hombres más infieles por naturaleza? ¿Mienten mejor las mujeres infieles? Son preguntas complicadas de resolver, pero algunos estudios científicos han intentado desentrañar algunas de estas cuestiones.

Los hallazgos de las investigaciones son ciertamente reveladores. Por ejemplo, un grupo de investigación de la Universidad de Florida vinculó el narcisismo con la infidelidad durante la primera etapa de la convivencia matrimonial: «El narcisismo sexual (que bien podría definirse como la autoimagen de las capacidades de conquista y sexuales) correlaciona positivamente con la infidelidad», afirman, habiendo estudiado el caso de un total de 125 matrimonios.

Según los datos publicados por Journal of Civil y Terapia Familiar. Sicólogos y terapeutas en el mundo han tratado de descifrar las razones de la infidelidad, pero es AsapScience la que afirma que son unos productos químicos en el cerebro los responsables. “Casi todas las culturas del mundo repudian la infidelidad, pero ¿será cierto de que el ser humano no estaba destinado a ser monógamo?”. Así empieza AsapScience para explicar en YouTube que la infidelidad tiene también una base científica.

Existe un responsable que promueve la infidelidad pese a que el código genético dicta que esto no es beneficioso, nos referimos a la dopamina. La dopamina es uno de los muchos neurotransmisores que utilizan las neuronas para comunicarse entre ellas. Eso significa que la dopamina tiene una función muy importante en los espacios sinápticos, es decir, los espacios microscópicos en los que las células nerviosas establecen conexiones entre sí. Es frecuentemente mencionada como la causante de las sensaciones placenteras y la sensación de relajación. Esta se libera luego de múltiples actividades hedónicas, incluyendo el ejercicio, comer, y experimentar un orgasmo.

Asimismo, un estudio realizado en el año 2010 con 181 voluntarios concluyó que el 50% de los que tienen el alelo variante largo del gen receptor de dopamina D4 engañó a su pareja. También se puede decir que son más propensos a ser audaces y vulnerables a conductas adictivas.

La hormona vasopresina también tiene participación, se establece que esta es similar a la oxitocina, conocida como la ‘hormona del cariño’. Esto porque puede afectar la capacidad de una persona de sentir confianza, empatía y vinculación social. Según un estudio realizado en ratones polígamos determinó que al recibir inyecciones de vasopresina extra a su cerebro, aumentaron su probabilidad de convertirse en monógamo.

Es difícil saber con exactitud la relación de la genética con la infidelidad. Sin embargo, existen indicios de que en algunas personas, tener relaciones monógamas es más fácil que otros. Un dato curioso es que estudios identificaron que una forma en que ambas personas sean lo ‘más fieles posibles’ es que ambos obtengan ingresos económicos similares.


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