Pequeña lista incompleta: de qué nos quejamos las mujeres de los hombres ( ¡y con razón!)

Las personas no son perfectas… y mucho menos los hombres, podríamos decir las mujeres.

Las relaciones no son tan hermosas y perfectas como aparecen en las películas. Hombres y mujeres, mujeres y hombres, tenemos nuestros errores, pero nosotras podemos afirmar que ellos los cometen en mayor cantidad.

Y si parece un poco arriesgado y feminista decir esto, esta es una muy pequeña lista de lo que ellos hacen para hacernos perder la paciencia y provocar nuestras quejas.

1. “Te importan más tus amigos que yo”: para un hombre, nada es más importante que salir con sus amigos. El motivo puede ser cualquiera, aunque normalmente es un partido y el “tercer tiempo”. “Los ves a tus amigos más que a mí”, solemos decir. Puede parecer un poco exagerado, pero, reloj en mano, habría que sacar la cuenta…

2. “Solo quieres sexo”… y al decir sexo no nos referimos a los abrazos, besos, masajes y todo eso que endulza y adorna las previas, sino a la interpretación que los hombres hacen del encuentro íntimo: solo penetración. Las mujeres necesitamos los juegos sensuales antes para llegar a estar excitadas y predispuestas: ellos parecen no saberlo y los que lo saben, simplemente lo olvidan.

3. “Te dormís enseguida”. ¿Qué necesidad hay después del sexo de darse media vuelta y dormir? Tres minutos de estar abrazados harán una gran diferencia… y hará que disminuyan nuestras quejas.

4. “Eres muy desordenado”: a un hombre es fácil encontrarlo en la casa, por las pista de cosas que va dejando tiradas a su paso. A la mayoría de ellos parece no importarles el orden en el hogar, el suelo parece el mejor lugar para dejar su ropa, comer, dejar el plato después de comer en la cama, sus zapatos y hasta el celular. Para nosotras la consigna es: “un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar”. ¿Es tan difícil de comprender?

5. “Siempre estás mirando otras mujeres”. En el shopping, en la calle, en las reuniones de padres del colegio, en el teatro, en el cine, en la cancha: los hombres están siempre con su “radar” encendido mirando y evaluando a cada mujer que se le cruza por el camino. Sepan de una vez: no nos gusta… y nos quejaremos siempre de ello.

6. “Eres un tacaño”. Aunque quizás sea una cuestión de prioridades, pero parece que ellos siempre están sacando cuentas de todo, aunque para algunas cosas parece que el dinero se les escurre de los dedos.

7. “No te acuerdas de nada”. Cumpleaños, aniversarios de boda, el primer día que salieron juntos: nada parecer quedar registrado en el cerebro de los hombres. Y no parece tan difícil de solucionar: poniendo en la agenda del teléfono sería una manera fácil y muy práctica.

8. “¿Ya terminaste”. En el campo sexual, es una de las quejas más comunes de ellas y qué mas les duele a ellos.

9. “Te pasás jugando videojuegos, pero no arreglás nada en la casa”. Puede ser una pared despintada y con humedad, una puerta con los goznes flojos, una luz que no prende: nada parece molestarles y mientras el Play y la TV funcionen, todo está de maravillas.

10. “Cocinás, pero no lavás”. A todas las mujeres nos gusta que un hombre cocine, pero… ¿por qué tanto desorden, tantos platos sucios?¿Era necesario utilizar todos los cuchillos y las cucharas? Salió muy rico, pero hay que limpiar.

11. “Ayudame con los platos”. Después de comer, la enorme mayoría de los hombres simplemente se desentenderá del después: recoger la vajilla, lavar los platos, cubiertos y vasos, secar, poner todo en su lugar… parece que muchos piensan que eso se hace solo, por arte de magia.

12. “Por favor, no te pongas más esa camisa”. Una puede aceptar que no tengan muy desarrollado el sentido de la estética y de la moda, pero no se explica esa especie de “amor” hacia algunas prendas que definitivamente ya deberían pasar al olvido. Camisas que ya no se usan o que están gastadas, remeras desteñidas y con el cuello vencido, pantalones de diez años atrás… en fin, la lista es interminable.

13. “Siempre estás cansado”: nuestra energía femenina parece inagotable, pero la de los hombres parece desaparecer en cuanto llegan del trabajo y cierran la puerta de la casa. Abulia, inercia, sopor e indolencia, son cosas que a las mujeres nos pone de muy mal humor. Nosotras también trabajamos y al llegar, seguimos con las tareas del hogar.

14. ”¡Esos goles ya los viste 20 veces!” Las mujeres no entendemos por qué es necesario ver los goles del domingo en el mismo momento, ya sea en la cancha o en la televisión, luego en el informativo y en el programa especial, a la mañana temprano y en el noticiero del mediodía y la noche del lunes, martes y miércoles… y luego el viernes previo a la siguiente fecha. ¿No basta con dos veces?

15. ¿Por qué mirás el fútbol africano?”. Cuando hay pelota de por medio, cualquier partido es bueno, parece ser la lógica masculina. De otra manera, no se explica esa manía de ver encuentros deportivos de exóticos lugares… o de diez, veinte o treinta años atrás.

16. “Yo también sé sacar las cuentas”. Ellos siempre creen que son mejores que nosotras en asuntos financieros. Reprochan la manera en que usamos nuestra tarjeta de crédito y lo que se gasta en comida, pero a la mayoría de los hombres, si los dejas solos en el supermercado, terminan gastando mucho más y trayendo la mitad de las cosas.

17. “¿Por qué no preguntás dónde estamos?”. Caso típico: van a un lugar nuevo, no encuentran una calle, la opción más lógica es parar y preguntar a alguien por la dirección, pero ellos no, seguirán dando vueltas y vueltas hasta llegar. Las aplicaciones del teléfono les ayudan, pero no son perfectas y en todo caso: ¿ cuál es el problema de preguntar?

18. “Nunca hablamos de nosotros”. La mayoría de los hombres podrán hablar de economía, fútbol, política, astronomía, ajedrez, ciencia o religión, pero rehuyen decir cómo se sienten o hablar de la relación.

19. “No me mirás, no te das cuenta que estoy mal”. Unido con el punto anterior, los hombres suelen tener pocos recursos para interpretar nuestras señales de tristeza, incomodidad o preocupación. No lo hacen de malos, simplemente no han sido educados para ello.

20. “Siempre me respondés sí/ no”. Ya sea cara a cara o por teléfono, los hombres normalmente responden con monosílabos, aunque sea necesaria una explicación más extendida.

Estas son solo algunas de nuestras quejas hacia los hombres, aunque seguramente habrá muchas más. Probablemente sean necesarias para que la relación entre ellos y nosotras sea tan fascinante… ¿ o no?


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