Pensamientos que tienes cuando tu amiga vuelve con su ex

Tu amiga rompió con su novio. La consolaste y la apoyaste, como corresponde a toda buena amiga. Pusiste el hombro para que llorara, escuchaste una y otra vez las mismas historias. Vieron películas y escucharon temas tristes. Hablaron de los hombres en general y de “ese” en particular.

Llegaron a la conclusión de que “Quizás fue lo mejor”. Pero un día ella te llama y, muy emocionada, te cuenta que volvió con su ex. ¿Qué pasó?

Las razones

El regreso a una antigua relación puede darse por muchas razones.

Quizás tu amiga estaba una noche preguntándose por qué no funcionó la relación. Casi sin querer le envió un mensaje a su ex, él respondió y todo comenzó nuevamente.

Puede haber sido un encuentro casual, un “¿ en qué andas?”, un “¿tomamos algo?”.

La cuestión, es que volvieron.

La ciencia intenta dar una explicación de estos regresos, que a veces no se entienden, especialmente en el caso de rupturas conflictivas.

Según las investigaciones realizadas, en nuestro cerebro actúan varias hormonas que, juntamente con mecanismos psicológicos, nos llevan a volver con nuestros ex.

Aparece la dopamina, que ayuda a poner atención y a despertarnos, pero también es la hormona del placer y que causa adicción. Esta desaparece en una ruptura y por ello nos sentimos tan mal.

Otra hormona que actúa es la oxitocina, conocida también como la “droga del abrazo”. Es la que nos conecta con nuestros padres cuando nacemos y con todos nuestros conocidos a lo largo de la vida y es la responsable de que sintamos una conexión entre nuestro ex y nosotros, de que queda algo pendiente y por eso deberíamos volver.

También hay un factor psicológico, que nos lleva a pensar en una relación como una inversión y que por ello, debe funcionar.

Lo que piensas

Todas las relaciones son distintas y las rupturas amorosas son causadas por múltiples razones (buenas o malas).

Pero muchas rupturas, así como las parejas, no son para siempre.

Diferentes personas pasan por nuestra vida y nos dejan muchas cosas por aprender: algunas positivas y otras negativas.

Si tu amiga había encontrado a alguien que encajaba en la categoría de “negativa”, terminó con la relación y luego volvió, seguramente algunas de estas cosas ( o todas) te pasaron por la mente… (o directamente se las dijiste).

1. “¿Es broma, verdad?”: es como un primer intento de negar lo que te parece imposible. Se lo preguntas dos o tres veces, hasta que finalmente te convences de lo peor: no es es una broma de muy mal gusto, es la triste realidad.

2. “¿Estás loca?”: tratas, por todos los medios, de hacerle ver su error. No es fácil, pero lo intentas.

3. “¿Eso quiere decir que ya no puedo hablar mal de él?”: seguramente, cuando rompieron no hablaron nada bien del galán. Quizás tú fuiste más dura con él, intentando consolar a tu amiga. ¿Qué harás ahora con todo lo que dijiste? ¿O eso no existe más?

4. “¡No lo hagas otra vez, no lo hagas!”: ya habían analizado la situación y concluyeron que era lo mejor que podía pasar. Le recuerdas todo lo que habían hablado, le sugieres que no vuelva. No gastes saliva: ya volvió.

5. “No va a ser diferente” es una frase utilizada cuando piensas que tu amiga puede recapacitar. Le recuerdas las “hazañas” de su novio y las conversaciones que habían tenido al respecto. Con lujo de detalles, rememoras todo lo que ella misma te había dicho. Normalmente, esto no da resultado y la decisión está tomada… pero debes intentarlo.

6. “Creo que malinterpretas que todos merecen una segunda oportunidad”: un intento de hacerla razonar. Un cambio de táctica a ver si puedes hacerla ir por el camino correcto.

7. “¿No dijiste que merecías a alguien que te amara de verdad?” Sigues apelando al razonamiento, le recuerdas las mil y una cosas que “ese” le hizo pasar. Enumeras, detallas, ejemplificas. Buen intento.

8. “¿ Para qué me preguntas si luego haces lo que quieres?” Otro intento desesperado por hacerle dar marcha atrás. Apelas al cariño mutuo, todo vale en esta discusión. Después de todo, es por su bien.


9. “Ya no quiero saber nada más”: finalmente, no quieres escuchar más explicaciones ante lo que consideras un gran error de tu amiga. Que haga lo que quiera… aunque te duela.

10.“¿Sabes qué? No soy más tu amiga” Aunque en la mayoría de los casos es algo que se dice por decir, hay muchas buenas relaciones de amistad que se terminan por un novio que ha vuelto. Antes de decirla, piénsalo bien, puede hacerse realidad y poner fin a una linda amistad.

11.“Pero si tienes problemas con él, no me llames”: sabes que no será así y que de hecho, serás la primera persona a la que llame… pero tienes que decirla, no puede faltar esta frase en la conversación.

12.“Ninguno de mis consejos sirvió para nada”: normalmente esta frase se enlaza con la anterior. Todo lo que habían hablado se esfumó y no sirve de nada.


13.“Ok ya, si tú estás feliz, yo estoy feliz”: aceptas tu derrota. Sientes que no está bien lo que hace tu amiga, pero sabes que debes apoyarla… hasta la próxima ruptura, piensas en tu interior.


14.“Espero que esta vez sí puedan lograrlo”: frase ambigua, que expresa tu buen augurio, pero simultáneamente recuerda lo que estuvo mal antes.

15.“Esta bien amiga, te apoyo”: así como la apoyaste cuando decidió dejarlo, ahora harás lo mismo. ¿Qué otra cosa puedes hacer, si eres su amiga? Aunque te muerdas los labios y mires de mala manera a su novio cuando se encuentren, seguirás apoyando a tu amiga… aunque pienses que se equivoca.

Qué hacer

Todos hemos mirado con recelo alguna vez a un amigo que sugirió la posibilidad de volver con un ex.

Volver con un ex no es una condena al fracaso. A veces las parejas terminan por falta de comunicación y el tiempo de separación sirve para aclarar las cosas.

Puede ser un engaño del cerebro, pero también puede ser el amor llamando a la puerta.

Si tu amiga tomó la decisión de volver, apóyala y dale todo cariño. De eso se trata la amistad.


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