En esta vida se debe fluir, sin importar que problemas surjan.

En la vida nos iremos encontrando con situaciones que no serán como deseamos. Todos hemos deseado alguna vez que la realidad fuera diferente a la que estamos viviendo, nos hemos equivocado y causamos algún malestar en otra persona con alguna actitud de la cuál nos arrepentimos.
Todas estás situaciones a veces nos generan mucha angustia, quedan en nuestra cabeza y de manera rumiante, sin ser capaces de digerirlas afectando profundamente nuestro bienestar emocional y hasta sicológico.

Cualquiera sea el hecho que te produzca ese malestar, lo primero que debes hacer es analizar si está en tus manos la posibilidad de hacer algo para solucionarlo. Debes pasar de preocuparte a ocuparte, si puedes hacer algo para cambiarlo, establece un plan de acción para mejorar esa situación.

Ahora si el caso es que no puedes hacer nada para cambiar, o sino depende de ti y quieres seguir adelante tienes que aceptar la realidad o sufrirás más de lo necesario.
A veces la única solución para que nuestra paz interior no se vea afectada cuando las cosas no está en sintonía con lo que deseamos, es la de incorporara a la aceptación y dejar que las cosas fluyan a su manera.

Aceptar, no es lo mismo que corformarse , aceptar demuestra tu capacidad se ser flexible y resilente, tu capacidad de adaptación es las cosa de la vida, pues la vida es eso , es cambio constante, es movimiento,es evolución.

La aceptacíon y el conformarse no son lo mismo, ni tampoco es consecuencia una del otro, la aceptación implica una acción, es centrar el foco en lo que yo puedo hacer o hasta donde puedo dar para cambiar un determinado hecho, y si no depende de nosotros soltarlo, soltar esa lucha hacia algo que no tiene solución, tolerar de la mejor manera  y buscar otros caminos que nos permitan vivir como nos gustaría, y ver que existen otras puertas que se pueden abrir y que podrían hasta ser mejores para nosotros.

La conformidad es cuando una situación desagradable entra a nuestra vida, y en lugar de reflexionar, dejamos que ésta se apodere de nosotros, tiene más relación con el rendirse que con aceptar.

Sucumbir a las emociones negativas, al pesimismo y la victimización.

La persona que se conforma no acciona, se rinde, no se abre a nuevas posibildades, se conforma con esa situación que le causa disgusto y su inacción con el tiempo le genera más frustración, más pesimismo, a quedar encerrado en una calle sin salida.

A veces la vida no es fácil y se compone de muchos momentos difíciles con los que nos toca lidiar, pero como dijismos antes, la vida es movimiento, es evolución, todo pasa y a veces por algún motivo que desconocemos. En ocasiones pensamos que estamos viviendo un mal momento y que no podemos hacer nada al respecto y es inevitable sentir angustia, pero esa angustia también nos quita esa capacidad de ver que al final aquella situación desagradable tendrá el resultado que nosotros deseamos, solo es una cuestión de tiempo y que Dios se ocupe de ponerlo en su lugar.

Son esos momentos los que deben hacernos más fuertes y más sabios. Deben darnos la oportunidad de madurar y conocernos mejor, de ver que si somos personas de bien y tenemos fe, y depositamos en Dios aquello que no podemos cambiar, en algún momento todo se ordenará.

Si no aceptamos, y nuestra cabeza solo se enfoca en aquello que nos angustia, si nos aferramos a cosas que nos entristecen, perdemos el control sobre nosotros mismo cayendo en la conformidad, perderemos esa sintonía con la paz y la calma interior en el que apreciamos la cosas sin clasificarlos como buenos o malos sino como elementos solo positivos que nos den posibilidad de que el presente nos atrape y nos haga vivirlo a plenitud.

Debemos aprender a aceptar, soltar y a agradecer lo que pasó aunque no entendamos bien el porqué de las cosas,  y aprendamos a confiar en lo que la vida y DIOS tienen para mostrarnos..

Si actuamos con el bien, si no tenemos malas inteciones, si somos empáticos, no obramos con malicia o envidia, debes saber que esos momentos pasarán, pero para eso no debes estar disperso ni distraídos pues te perderás de muchas cosas, y gran parte de la vida te pasará sin haberla vivido realmente, por haber estado aferrado a algo que te dolía o preocupaba.

Ten en cuenta que la preocupación no resuelve problemas ni te los quita, sino que roba la paz. La angustia es una venda que no permite encontrar soluciones, no te permite ver más allá de lo trágico y lo terrible que pudiese pasar. Aprendamos a confiar a tener fe, a no decaer, a veces toda esa angustia y preocupación hace que nos desanimemos, por lo que también debemos pedir a Dios que nos envie las fuerzas para aumentar la fe y que nos dé la oportunidad  de vivir el presente, con la creencia de que la vida tiene muchas cosas buenas que ofrecernos y que solo están allí esperando por nosotros.

 Aceptar lo que no puedes cambiar es sumamente importante para que puedas seguir liberarte, seguir adelante y cambiar tu vida.  Conformarte y enfocarte en lo negativo, solo te generará sentimientos negativos y dañinos. Sólo desde la aceptación podrás seguir adelante sin estancarte.

Por lo tanto hoy es el día ideal para amar, creer, actuar y vivir. Sobre todo tomar la decisión de vivir el presente y agregar una dosis de fe en lo que venga, para ser más felices. Ser feliz es una decisión de todos los días, que no depende de las condiciones de la vida que uno tenga, sino de nuestra actitud, de la forma en que tomamos las riendas de la vida y


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