Padres tecnológicos, hijos tecnológicos.

En cada uno de los aspectos de nuestra vida tenemos inserta a la tecnología y la relación entre padres e hijos no escapa a esta situación. Los padres tecnológicos cuentan con un medio más para acercarse a sus hijos. Además, es una de las más efectivas.

Los juegos de video, las apps, redes sociales y hasta los famosos memes. La versatilidad de algunos padres de hoy en el campo tecnológico llega a sorprender hasta a sus propios hijos, que reciben con aprobación la adaptación de sus padres a los tiempos que corren actualmente.

No es cosa nueva que los niños y jóvenes amen la tecnología. Pero esto no suele darse en los adultos, quienes por lo general prefieren mantener un poco más la distancia con respecto a las nuevas tendencias.

Actualmente se puede considerar que hay una nueva raza, la de “los padres tecnológicos”, que parece haber encontrado un punto en común con sus hijos, del que pueden extraer enormes beneficios para su relación. ¿Cómo se da este vínculo en el siglo XXI?

Padres tecnológicos y la nueva tecnología

No todos los padres hoy en día se caracterizan por tener un amplio dominio de las tecnologías actuales. Sin embargo, la gran mayoría lo logra.

En el primer grupo, los que no se asocian demasiado con los nuevos dispositivos podemos encontrar gente desconfiada de estos aparatos y de su capacidad para entenderlos. Es probable que accedan a comprarse un smartphone, pero ya se han mentalizado de que no serán capaces de usarlo. Tal vez con la ayuda de sus hijos aprendan a usar lo básico y un poco más.

Otro grupo es el de quienes ignoran —o al menos pretenden hacerlo— las novedades tecnológicas. Hasta probablemente pierdan de vista lo que sus hijos hagan en la web o en las redes sociales y no por desinterés, sino que por desconocimiento de los peligros que aquí habitan.

Y en el otro extremo, podemos hallar a aquellos que sí conocen al detalle las nuevas tendencias; y lo mejor es que saben aprovecharlas. Estos padres, que por lo general se dedican a trabajar con artefactos de este tipo, saben lidiar con antivirus, aplicaciones y todo tipo de software y hardware.


Aquel papá que tiene un teléfono de última generación y conoce cómo usarlo. Suele caer bien a sus hijos, ya que es capaz de contestarles con memes y siempre está al tanto de lo que ocurre en las redes sociales.

Los padres tecnológicos pueden compartir muchas actividades con sus hijos.

Relación entre padres tecnológicos y sus hijos

Muchas veces hemos hablado del enorme poder del ejemplo sobre los hijos. Es la herramienta de educación más fuerte; si un padre se comporta de determinada manera, de seguro su hijo tomará nota y probablemente lo imite al afrontar tal o cual situación.

Con los padres tecnológicos ocurre algo similar, pero no en todos los casos.

Planteamos aquí dos situaciones distintas:

Padres tecnológicos e hijos tecnológicos

Quizás esta sea la ecuación más frecuente en la actualidad. Tener un padre que comprende y valora los alcances de los dispositivos tecnológicos es algo que los niños valoran; y más aún si pueden aprender de él.

La tecnología es una arista infaltable en la vida de los jóvenes de hoy. Es cierto, tiene sus riesgos, pero sus ventajas son innumerables. Estas van desde el entretenimiento hasta lo educativo, pasando por el ocio y acabando en lo laboral.

Por consiguiente, el hecho de que un padre pueda insertarse en esta fórmula de vida adquiere una gran importancia.

No se trata de que los niños o jóvenes querrán más a sus progenitores por saber usar un ordenador, sino que el contacto será más cercano por saberse integrantes de un mismo paradigma. Se sentirán de cierta manera identificado el uno con el otro.

Los padres que comparten estos intereses suelen realizar mayor cantidad de actividades con sus hijos. Como por ejemplo jugar videojuegos, ver series o películas online o asistir a convenciones y eventos tecnológicos.

¿Qué pasa con los hijos de padres no tecnológicos?

Sin embargo, también están los padres que no se interesan en el uso de los nuevos aparatos. Las razones de esta aversión pueden ser diversas: desinterés, desconfianza, falta de conocimientos, etcétera.

Esto no quiere decir que la relación con sus hijos no tenga futuro; tampoco que está fallando en su misión de guardián de los pequeños. Simplemente tiene intereses distintos.

El lado malo de esto es que, en muchos casos, se perderá de poder compartir actividades que a los niños actuales les encantan. Además, no serán capaces de detectar los riesgos y amenazas de la web.

Pero también hay un lado bueno. En un mundo en el que todo se virtualiza y las pantallas aparecen como solución a todo, viene bien que alguien nos ‘baje’ al mundo real cada tanto.

Entonces, estos padres tienen la habilidad de sacar a sus hijos al aire libre y de enseñarles otras habilidades. Cocinar, arreglar una bicicleta o construir un hogar para la mascota son ejemplos de ello.

Consejos

Si deseas incluirte en el grupo de los padres tecnológicos para estar al tanto de lo último que sucede en este ámbito toma en cuenta los siguientes consejos:

– Infórmate y lee sobre las últimas novedades.

– Entiende sus entretenimientos y trata de involucrarte.

– Estate atento a las redes sociales y el uso que tus hijos hacen de ellas.

– Incorpora la tecnología a tu vida en lugar de quejarte por ‘cómo cambia el mundo’.

Como conclusión podemos decir que la relación entre padres tecnológicos e hijos tecnológicos puede salir favorecida si se encuentra un punto en común entre sus intereses. Además, una actitud positiva de los padres a estos elementos puede favorecer aún más su adopción por parte de los hijos.

Sin embargo, esta condición no es excluyente y pueden darse otros tipos de conexiones fraternales que no necesariamente estén relacionadas a la tecnología. La tecnología se coló en nuestras vidas, pero aún hay campos en los que el contacto humano sigue siendo vital y difícilmente esto cambie alguna vez.


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