Novios por internet: entre el amor, el engaño y el autosabotaje


 

El internet ha llegado para cambiar de raíz la civilización: el ser humano no es el mismo luego de este formidable avance que ha revolucionado la forma de aprender, de comunicarse y de existir.

Como en los demás órdenes de la vida, las relaciones de pareja también cambiaron: las cartas de papel ya prácticamente han desaparecido, reemplazadas por mensajes instantáneos, fotos y videos. Un “me gusta”  o un corazoncito significan miles de palabras y un “visto” en el WhatsApp un desencanto.

Algo muy especial se experimenta con la multiplicidad de aplicaciones y redes que propician el acercamiento entre personas para formar pareja.

Esto ha cambiado totalmente el modo de acercarse a los demás, ya que la red tiene dos aspectos prácticamente opuestos: por un lado, propicia que uno se muestre tal y como es, despojado de las inhibiciones naturales del “cara a cara” o de los aspectos negativos ligados a la imagen personal.

Por otro lado, permite lo inverso: nada evita la mentira y la creación de perfiles falsos, que puede ser con cualquier fin, incluso delictivos.

Historias repetidas

Es algo que ocurre muchas veces: conoces a alguien por una red social. Chatean, se van conociendo. De la coincidencia sobre diversos aspectos pasan lentamente a otro aspecto más íntimo.

Los mensajes suben de tono y en ocasiones, los intercambios de fotos y videos también. Ya solo queda pendiente el encuentro personal, cara a cara.

Cuando está a punto de concretarse, él desaparece. No responde el Facebook ni el WhatssApp, ni cualquiera otra de las redes por las que han tenido contacto.

Innumerables preguntas se cruzan en tu cabeza, oscilando entre la preocupación y el desencanto, la tristeza, la rabia y el íntimo dolor, dudando entre calificar lo sucedido como un problema circunstancial o una gran mentira. ¿O le habrá ocurrido algo? ¿Es tímido o estafador? ¿ Simplemente se asustó o se divierte con este tipo de cosas? ¿Hice algo mal o fui engañada?

 

Los medios

Son muchas las aplicaciones que prometen encontrar a tu media naranja. Al completar tu perfil, colocando unos datos básicos y tus aficiones e intereses, entras en la base de datos y la red te mostrará a otros usuarios que podrían llenar tus expectativas amorosas.

Sin embargo, debes tomar todo esto con pinzas y pasarlo por un análisis frío. Coquetear con uno o varios en estas redes sociales o apps no garantiza el comienzo de una relación exitosa, sobre todo si tiene en cuenta que es extremadamente fácil inventar un perfil ( o varios) y levantar fotos falsas o retocadas.

Hay otro peligro latente en el uso sin medida de este tipo de soluciones para encontrar pareja: muchas personas se vuelven prácticamente adictas a ellas y la vuelven su único medio de contacto amoroso. Esto puede ocultar un temor fundamental a comprometerse realmente y se pasa de uno a otro perfil, sin pasar al siguiente nivel nunca, expresando un verdadero miedo a una relación real.

 

¿Adicta a las redes amorosas?

Este tipo de situaciones son más comunes de lo que supones y es muy difícil trazar la divisoria entre lo que podemos llamar “normal” y lo que consideraríamos “adictivo” o “nocivo”, pero estos tips pueden servir de orientación.

 

·      Te expresas perfectamente en la red, puedes declarar tus sentimientos sin problema en mensajes y hasta en videos, pero en una reunión social te apartas y te quedas sola o directamente evitas todo acontecimiento.

·      El solo pensar en un encuentro personal te atemoriza y te estresa, buscas cualquier excusa para evitarlo.

·      Conoces a alguien en la red, rápidamente quieres saber más de él, aumentan los contactos por diferentes medios, él es prácticamente lo único en lo que piensas. Todo parece ser perfecto, pero en determinado momento te aburres, tu nivel de interés pasa a cero y cortas todo contacto, desapareces. Entonces pasas a otro perfil y todo se reinicia.

·      Finalmente concretas un encuentro personal, venciendo tu ansiedad, pero lo transformas en un desastre, ves todo mal y pones punto final, sin muchas explicaciones. Comienzas el ciclo de contacto por internet con otro perfil.

·      Llevas adelante tu primer encuentro, pero te sientes mal contigo misma porque piensas que no resultaste tan linda, simpática o inteligente como en la red. Él te asegura que no es así, pero tú no le crees y te retiras de la relación o la enfrías, quedan como amigos.

 

Estas son solo algunas situaciones que pueden plantearse, pero hay otras que deben ponerte en alerta: si te encontrarás con alguien, toma las debidas precauciones, en lo posible trata de conocer algo más de la persona real y pacta el primer encuentro en un lugar público.

Finalmente ten en cuenta que estas aplicaciones y redes que fueron creadas para facilitar el encuentro de personas, en ocasiones conspiran para que realmente lo logres. Analiza concienzudamente tu comportamiento y permítete finalmente encontrar el amor.


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