Noviazgo largo… ¿divorcio seguro?

En el amor no hay garantías, tampoco en las relaciones. Así, por diversas causas, el final de la pareja se da en cualquier momento, ya sea al poco tiempo de formada la unión o después de muchos años.

Las causas pueden ser muchas: hastío, aburrimiento, convivencia difícil, problemas de convivencia, viajes, niveles de maduración diferente, cambios de proyectos, el fin del amor.

El momento de la “formalización” también añade un extra a la situación: no son raros los casos de parejas que conviven durante un tiempo más o menos largo y cuando deciden casarse, la pareja llega a su fin.

Así que la pregunta es: cuando el noviazgo es largo, ¿se propicia un divorcio? ¿Hay alguna relación entre esos aspectos?

Más adioses

En las últimas décadas los divorcios se han disparado de una forma sorprendente. Como un fenómeno que quizás no se daba antes, ocurre también en parejas de muchos años.

Cada vez existen más parejas en unión libre, incluso con una relación increíble. Parecen ser tal para cual, cómplices, amigos, con una vida en común fantástica. Llevan años de novios y cuando finalmente deciden casarse, lo hacen, duran pocos meses y todo termina.

Es un fenómeno que sorprende, pero sucede y con mucha frecuencia.
¿Por qué ocurre?

Amor sin firma dura, pero con firma no perdura, parece ser la consigna en los casos de parejas que ponen punto final a años de noviazgo, a los pocos meses de casarse, incluso aunque hayan convivido antes.

Puede haber muchas causas que expliquen una separación. El compromiso en el papel pesa mucho. A veces, con el “poder” que emana de esa simple firma, tu pareja empieza a tener actitudes que desconciertan y llevan al fin del amor.

El aspecto de los bienes es un punto importante a tener en cuenta. El saber que “lo tuyo es mío y lo mío es tuyo”, cuando te casas por bienes en común o “lo tuyo es tuyo y lo mío, mío”, si lo haces por bienes separados, puede hacer una gran diferencia, ya que en cualquier discusión causada por un enojo o un arranque de ira, uno de los dos puede pensar en números y no en afectos.

¿A qué le llamamos un noviazgo de larga duración? Puede ser discutible el término, pero pensemos en una relación que lleva más de 4 años.

Normalmente, este tipo de parejas comienzan cuando ambos son muy jóvenes y ambos crecen juntos, a la par de la pareja.

A pesar de la falta de experiencia, continúa juntos y en algún momento, comienzan las presiones de la boda, a veces de parte de uno de los dos, a veces por parte de las familias.

En este momento, puede ocurrir que uno de los dos decida huir, si evalúa que eso no es para él en este momento. A veces, la cosa continúa y comienzan los preparativos.

Finalmente llega el gran día, los festejos, los bailes y la alegría.

Pero pasado ese momento feliz, comienza “la vida real” de casados.

Hay parejas que después de años siguen felices y contentos, pero no todas lo logran, porque no es lo que en realidad querías hacer. Puede ocurrir que los dos integrantes de la pareja o uno eventualmente, se encuentre con la realidad de que realmente no era lo que deseaba.

El “problema”, por así decirlo, es cuando se toman decisiones que apuntan al resto de la vida, cuando el nivel de maduración interior aún no es suficiente. Cuando ambos miembros de la pareja son adolescentes, pueden tener las mismas metas, gustos y sueños, pero cuando pasan los años y van madurando, los caminos pueden separarse, ya que comienzan a vivirse nuevas experiencias en el ámbito del estudio o el trabajo, llevando en muchos casos a la modificación de las metas y de la propia visión de la vida.

En este punto se pueden ver las confrontaciones y peleas, que posteriormente terminarán en la ruptura.

Los SÍ y los NO

El noviazgo es una etapa especial en la relación, donde se descubren nuevas facetas del otro, se comparten experiencias y situaciones que permiten considerar si se puede llegar al matrimonio.

A veces se extiende por varios años; en ocasiones por comodidad, en otras por esperar que la situación económica sea adecuada mejore y en muchos casos, por simple comodidad (¿para qué vamos a cambiar si estamos bien así?).

¿Son positivos o negativos los noviazgos largos?

Entre los pro de las parejas que han mantenido este tipo de relación por mucho tiempo, se puede mencionar que seguramente habrán superado varias crisis de menor o mayor gravedad y por ello, es muy factible que cuando inicien la vida marital y lleguen los problemas y desacuerdos, podrán sortearlos con mayor facilidad.

Otro punto a favor es que la pareja conoce a las respectivas familias y a los amigos del otro y ya han compartido varios espacios y fechas especiales, por lo que la convivencia con ellos no tendrá sorpresas o enfrentamientos.

En este punto de la relación, ambos saben qué quieren en temas como hijos, metas laborales o profesionales, viajes, qué les gusta y qué no.

Como aspectos negativos, los noviazgos de más de 5 años entran en una dinámica distinta. En ocasiones, la monotonía y la costumbre mantienen la relación y no el amor. En estos casos, casarse es un intento de rectificar el rumbo y reavivar la llama de la pasión.

Otras veces, estas parejas llegan al matrimonio para satisfacer las demandas de familiares y amigos. En ocasiones la presión es indirecta y llega como resultado de compararse con otras parejas que conocieron solteras y ahora están casadas.

En estos casos, la vida matrimonial comienza a pesar sobre ambos y la tolerancia se reduce en forma significativa. Los espacios de cada uno cambian y tendrán que ceder un poco en este aspecto, para que la relación fluya sin inconvenientes.

Si bien ambos ya se conocen en muchos aspectos, los defectos se hacen menos llevaderos y los desacuerdos por temas de todos los días se hacen cada vez más frecuentes.

Como en todos los aspectos en la relación de pareja, las generalizaciones son peligrosas. Lo mejor siempre es tomar las decisiones importantes conjugando lo que dice el corazón y lo que dicta la razón: de esa manera, la posibilidad de un error se minimiza.


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