¿Por qué Meghan Markle y sus hijos con el príncipe Harry no serán príncipes?

Con cada nueva generación de miembros de la realeza, los antiguos aspirantes al trono ven como descienden más sus posibilidades de alcanzar la corona. Es por ello que para evitar luchas internas, guerras fratricidas se han creado estrictas normas para la herencia tanto de títulos como de tratamientos. Pero aunque podamos pensar que no nos afecta, nos sigue llamando la atención que el príncipe Harry sea tratado como príncipe, pero no así sus posibles futuros hijos.

1. Ley de Jorge V

La ley conocida como “patente de cartas” sentó las bases de los tratamientos reales de príncipes y princesas, para evitar la sucesión de nomenclaturas y ahorrar tratamientos innecesarios de realeza. En ella se dejaba bien claro que: “Los nietos de los hijos de cualquier soberano en la línea masculina directa (salvo el hijo mayor del hijo mayor del príncipe de Gales) tendrán y disfrutarán en cualquier ocasión el estilo y el título que tengan por ser los hijos de los duques de nuestros reinos”. Aunque la norma pueda resultar confusa, les la explicamos con detalles.

2. Hijos de Carlos de Gales



Al ser el príncipe Carlos un descendiente directo de la Reina Isabel II, ostenta el cargo de príncipe de Gales, recibiendo por ello los honores y privilegios propios e inherentes al mismo. Así mismo, sus hijos serán llamados príncipes o princesas, con independencia del género que tengan. No obstante solo los hijos del hijo mayor del príncipe carlos, en este caso el príncipe Guillermo, los que siguen recibiendo el título. Esto significa que los descendientes de Enrique solo tendrán el tratamiento de Lord o Ladys.

3. Hermanos de Carlos de Gales

Todos los hijos de la Reina Isabel II (Carlos, Ana, Andrés y Eduardo) recibieron el título de príncipes, siendo los herederos de los miembros varones también receptores del mismo rango. Esto excluye a los hijos de la princesa real Ana, que ya heredaron directamente el título de lord o lady. Por otro lado, para rizar aún más el problema, los hijos de Eduardo, el hijo pequeño de la actual monarca, también dejaron de recibir el título de príncipes por deseo expreso de sus progenitores. En el caso de los príncipes aún se complica más.

4. Kate Middleton

Podría parecer algo normal que la mujer de un príncipe sea considerada princesa, pero en realidad no es tan sencillo. Debido al hecho de que no nació en ninguna casa noble. No obstante, como la propia reina les hizo entrega del ducado de Cambridge, se le llamaría desde ese momento “su alteza real la duquesa de Cambridge”. Nunca por lo tanto se le debería llamar princesa Kate. Algo excepcional, como también lo es el hecho de que haya una heredera a la corona sin familia noble en el Reino Unido.

5. Hijos de Guillermo



A pesar lo anteriormente citado y, por tratarse de los herederos directos y de la rama masculina del príncipe Carlos, los hijos Guillermo sí que heredarían el título de príncipes y princesas respectivamente. Lo curioso es que, debido a la longevidad de la propia Isabel II, que recordemos tiene ya 92 años, se produce un espacio vacío para los hijos del príncipe Enrique, que tendrían que nacer sin ningún tratamiento de alteza real, al menos hasta que no sea el propio Carlos el que ostente el título de rey. ¿Qué pasó entonces con Meghan Markle?

6. Meghan Markle

La boda de Meghan Markle fue otro momento clave, pues tampoco se trataba de ninguna miembro de ninguna familia real. Esto obligaba de nuevo a cambiar las normas a la reina, pues como se venía sospechando tuvo que otorgar el ducado de Sussex al matrimonio para que fueran de nuevo nombrados como altezas reales. Queda ahora la gran incógnita por desvelar: ¿Serán príncipes sus hijos? ¿Lo podrán ser en un futuro?

7. Futuro incierto

A pesar de que al nacer los hijos de Guillermo (Jorge, Carlota y Luis) se alejaban las posibilidades de ascender a la corona del reino por parte de la descendencia de Enrique, es obligado tratar de planear cualquier situación imaginable. Por ello estaría en mano de la reina que pudieran cambiar las normas y otorgarle un rango de principado en caso de que la propia Isabel cambie de nuevo, como ya hizo en 2012, la ley existente. Esto haría que se le den los cargos que sin duda todos esperan que reciban. Aunque aún queda tiempo para ello, porque no hay en principio hijos a la vista.

Fuente: paraloscuriosos


"Puedes utilizar los botones de abajo para ver más"