No seas esclavo de tu ira ! 4 razones para no pelear cuando estás furioso

El no discutir o hablar cuando estamos enojados es algo que todos hemos escuchado o que incluso, nosotros mismos hemos intentado no hacer. Pero por alguna razón, ya sea debido a que nuestra pareja quiere hablar del tema o por que no lo podemos evitar, algunas veces se nos dificulta el no pelear cuando estamos enojados. Por lo que si es que eres una persona a la cual esto le causa dificultades, un poco más adelante te compartimos 4 razones para no pelear cuando estás enojado.

El discutir es algo necesario y humano, de hecho, según los estudios que realizaron expertos sociales, puede ser una manera de comunicarse de manera honesta. Quizás casi siempre hemos escuchado que es bueno elegir nuestras batallas, pero también es importante que elijamos cuando podemos luchar contra ellas. Nunca es bueno meterse a luchar mientras estamos enojados, ya que hay una alta probabilidad de que esto sea contraproducente. Es decir, que nos cause más mal que bien.

El poder elegir bien las batallas y cuándo es pertinente tenerlas, puede significar un ahorro de tiempo, energía e incluso puedes evitar la pérdida de relaciones valiosas. Así que para cuando sientas la necesidad de discutir mientras estés enojado, a pesar de entender de que eso es lo mejor, tenemos 4 consejos que te ayudarán a evitar que tú sigas aumentando la discusión:

1. La ira deforma tu percepción

Cuando uno siente ira, tiende a percibir los comentarios de la otra persona como más amenazantes. Entonces cualquier comentario que te digan, puede ser que lo tomes como más grave de lo que en realidad es. Es por esto que posterior a la discusión, a veces podemos sentir que no entendemos cómo llegamos a enojarnos tanto por los comentarios que se dijeron durante la discusión. El hecho de que estés así, no te ayuda a tener una discusión favorable en la cual puedas llegar a un acuerdo con la otra persona.


También es común que sintamos que todo lo que el otro hace, nos desagrada mucho más que de costumbre y que tendamos a responder acorde a eso. Por supuesto que este efecto de percepción-deformación se puede aplicar a los dos, por lo que a la otra persona a su vez, le parecerá que tu comportamiento fue mucho más amenazante en comparación a cómo fue en concreto. Si es que ves que la situación se está poniendo muy intensa, lo mejor es que trates de frenar la discusión, pensar que estás enojado y que por eso ves todo como si fuese peor. En conclusión, debes esperar a que se te disminuya un poco el enojo para que puedas concebir la realidad de manera más objetiva.


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