No los tires: los dientes de leche podrían salvar vidas

Alrededor de los 5 años la mayoría de los niños empiezan a mudar los dientes de leche, los cuales dejan paso a los permanentes. Se trata de una transición muy importante en el crecimiento de los pequeños ya que pasan de tener 20 dientes de leche a tener 32 dientes permanentes.

Por supuesto, los dientes permanentes son diferentes: son más resistentes que los de leche ya que tienen raíces más grandes y una capa de esmalte más gruesa, lo cual no solo es beneficioso para la masticación sino también para la salud bucal del pequeño.

Un estudio del Centro Nacional para la Biotecnología de los Estados Unidos señala que las piezas contienen células madre que, por haber estado menos expuestas a daños medioambientales, pueden resultar de gran ayuda a la hora de regenerar nuevas células en otras partes del cuerpo

El ratón Pérez está en problemas. Según un estudio del Centro Nacional para la Biotecnología de los Estados Unidos, los dientes de leche podría ayudar a salvar vidas.

Las células madres son vitales para la salud pues su función principal consiste en formar el resto de las células del cuerpo. Por tanto, tienen un rol protagónico durante la formación y el desarrollo del bebé, pero también a medida que los niños crecen ya que se encargan de reparar los tejidos dañados y sustituir a las células que mueren de forma natural o como consecuencia de una lesión o enfermedad.


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