Niña juega en la plaza y un hombre la rapta: De no haber sido su padre, hablaríamos de una tragedia.

Ninguno hizo nada para detenerlo.

Uno de los mayores miedos de los padres es que algún extraño pueda raptar a su pequeño. Es tanto el miedo que genera en nosotros esta idea que no queremos ni pensar en ello. Sin embargo, es por eso que debemos pensar en ello y tomar las medidas preventivas necesarias para evitar un secuestro infantil.

Así como los adultos, los más pequeños también deben ser conscientes del peligro, por ello es importante que hablemos con ellos, inculcarles cierta prudencia y atención sin ser alarmistas y sin infundirles miedo tampoco. Pero hay algunas reglas que deben quedar claras entre padres e hijos para evitar un episodio desagradables y tristes como el secuestro de niños o el abuso infantil.



Un par de segundos de distracción es más que suficiente para que un niño desaparezca. Los secuestradores son acechadores profesionales y alguien que esté decidido a hacerlo estará atento a cualquier descuido para aprovechar la oportunidad raptar sin dejar rastro alguno. Por eso, es de suma importancia jamás perder de vista a un niño, pues muchas veces no logramos advertir el peligro cuando está cerca de nosotros.

Justamente es una situación similar lo que le sucedió a una madre, ella estaba al cuidado de su hija en un patio de juegos cuando de pronto se distrajo, se alejó un poco perdiendo de vista a la niña, pasaron algunos minutos y cuando regresó, su pequeña había desaparecido.

De seguro nunca más volverá a sufrir una angustia como esa en su vida.

Sin embargo, una cámara de vigilancia registró todos los movimientos del parque, y en él se puede ver claramente que el momento en que la madre se aleja y de inmediato ingresa un hombre al sector de juegos y toma en sus brazos a la niña, llevándosela en contra de su voluntad. Se ve que la pequeña resistirse a ser llevada, patalea y grita durante todo el trayecto hasta que el sujeto la sube a un auto.

Para fortuna de esta historia el supuesto secuestrador era el propio padre de la niña, y todo lo acontecido antes fue premeditado y actuado por ambos. Su hija sabía que debía fingir desesperación de manera a alertar a las demás personas y ver cómo reaccionaban ante tal situación. La sorpresa fue grande pues nadie hizo nada.

Lo único real fue la angustia de la madre, ya que ella no estaba en conocimiento del “experimento social” que llevaría a cabo su esposo y realmente pensó que alguien había secuestrado a su pequeña. Cuando se enteró de que todo el hecho había sido planeado no se molestó en absoluto, es más esto le sirvió reflexionar y tomar conciencia acerca que no debe quitarle los ojos de encima a su hija en ningún momento, porque una situación así podría haber sido real. Y el mensaje no es sólo para ella sino para todos los padres que salen a caminar con sus hijos y acostumbran a dejarlos recorrer solos observando ellos desde lejos y a veces a hasta distraídos.

Según el padre de la niña el objetivo era promover una mayor seguridad y atención en los parques infantiles, y gracias a la grabación hecha y el sketch protagonizado por ellos, las autoridades de Surgut, la ciudad donde sucedió esto, en el centro de Rusia, acordaron examinar minuciosamente qué tan seguros son los patios de recreo para niños y luego, según los resultados del examen anunciarán las medidas que van a implementar para mejorar la seguridad de esos recintos en un futuro cercano.



Estos delictivos similares suceden en cualquier parte del mundo, por eso cualquier niño está expuesto. Para los padres no está demás tomar en cuenta unas recomendaciones:

1. Es importante enseñar a los más pequeños a desconfiar de los extraños. Más vale que el niño pase por un maleducado por no contestar a un desconocido cuando está solo a tener que pasar una tragedia.

2. Establece normas, explícale por qué no puede hablar con desconocidos, ni aceptar golosinas, ni mucho menos subirse a un coche.

3. Tú nunca enviarías a nadie que el niño no conozca a buscarle del colegio. Déjale claro este aspecto porque muchos secuestradores utilizan el truco de decir que su madre les ha mandado a buscar.

4. Procura que tus hijos no lleven su nombre visible en ninguna prenda o mochila para evitar que el secuestrador les llame por su nombre creando así un clima de confianza.



5. Si llevas a tus hijos al parque, delimita la zona de juegos y no los pierdas de vista. Si salen del límite marcado, que te avisen y acompáñalos. Puede servirte a la hora de vigilarle vestirle con prendas de colores fuertes. Te ayudará a localizarlos rápidamente.

6. Los niños deben saber qué hacer en caso de un posible secuestro. Enséñales que si un desconocido se acerca a ellos e intenta llevárselos deben gritar para alertar a otros.

7. En los sitios muy concurridos, como calles céntricas, espectáculos o ferias no sueltes a tus hijos de la mano. Puede ser muy limitante, pero las aglomeraciones de gente son el lugar perfecto para los secuestradores.

8. Los niños deben estar protegidos, aunque eso a veces suponga cierta restricción de sus juegos infantiles. Y en todo caso, somos los padres quienes debemos aprender a vigilar a los más pequeños.


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