¿Netflix podía estar acabando con el sexo en pareja? Un estudio lo asegura.

Para algunas personas Netflix, entre otras plataformas, se ha vuelto casi una adicción. La posibilidad de escoger la programación que más se desea de entre un catálogo de múltiples posibilidades, permite llegar a casa, luego de una larga y tensa jornada y por fin sentarse a disfrutar de la programación favorita. Es muy sencillo y rápido prenderse a tantas historias que, nos olvidamos de vivir las propias historias de nuestra vida real. Sucede a menudo que los fanáticos de Netflix pasan más tiempo en esa vida virtual que en la real en donde compartir una amena conversación o una cena con la pareja va quedando lejano, más aún las verdaderas escenas de la intimidad, piel a piel, de carne y hueso.

La disminución del encuentro sexual: un estudio lo afirma

Un estudio de la Universidad de Lancaster, en Reino Unido ha confirmado que la consecuencia directa de esta adicción a Netflix es ese aislamiento que uno mismo se hace en el afán de seguir la serie favorita que tanto le agrada. Ese aislamiento termina afectando indefectiblemente en la intimidad de la pareja. El momento ideal entre besos y caricias, se da con cada vez menos frecuencia. Una posibilidad que, hace apenas un par de décadas, sería imposible de pensarse, pero los tiempos cambian vertiginosamente.

La hora de ir al cuarto, es la hora de conectarse a alguna de las plataformas streaming como lo es Netflix, HBO, Prime Video, entre otras. Este horario se da entre las 22:00 y las 23:00 horas, según datos precisos, el estudio asegura que es esencialmente la misma hora que normalmente se emplea para los encuentros sexuales, ese momento en que uno se encuentra en estado de absoluta tranquilidad, acude a costarse al final del día, en la cama, con la pareja al lado, sin embargo, algo ocurre entre las preferencias de algunas parejas, al cambiar esa hora de placer por una hora de entretenimiento en un escenario fuera del real y del calor de la alcoba.


En esta experiencia de investigación, los profesionales encontraron como una de las principales respuestas, ante la consulta respecto al horario en que ven su programación, que la mayoría de la gente prefiere ver tele antes de dormirse porque ello relaja y da paso seguro al sueño. Terreno propicio para el tan esperado descanso.

No importa el modo de conectividad, hoy en día puede ser en tv, computadoras, tablets e incluso teléfonos móviles, el hecho es que estas plataformas se han introducido rápidamente y habitan de las maneras más fáciles y cómodas en la vida de las personas, lo cual permite que cualquier momento y ocasión sea propicio para acceder, tanto que resulta natural interrumpir cualquier clima familiar para disponerse a ver alguna programación.

Algunos datos estadísticos destacan que, durante los años ’90, los encuentros sexuales en una pareja estable, se daba en promedio cinco veces al mes. Ya para el año 2010, se redujo a tres veces por mes. Según la perspectiva, publicada por Fox News, los resultados para los próximos años no parecen ser muy alentadores en un ritmo más bien descendente.

Otro estudio de la Universidad de Cambridge a propósito del tema, arroja datos mucha más desalentadores al respecto, asegurando que, para el año 2030, el sexo no representaría un interés garantizado en la pareja, ante el avance de todos estos factores que ya mencionamos y su amplia incidencia en nuestra vida cotidiana.

El tiempo apremia, pero el amor no se extingue

Pareciera que, con todos estos datos científicos y graficados estadísticamente, el amor se ha vuelto elemento perecedero con ajustada fecha de vencimiento. Sin embargo, la vida íntima en el seno de una pareja debe poder mantener la llama encendida de la pasión a lo largo del tiempo. Mantener la hoguera viva, se trata de saber sostener el fuego lento sin que esas llamas se apaguen jamás. El arte del fuego depende del incentivo con que cada pareja trabaje su relación todos los días, un poco cada día. Pueden la vorágine de lo cotidiano y el cansancio, influir de alguna manera en el avance de la monotonía sobre el entusiasmo y las emociones del placer, pero depende de cada pareja hacer ese trabajo de a dos que no de paso a la rutina.

Es posible disfrutar en pareja de la programación que escojamos, quizás una buena opción sea ponernos de acuerdo y dedicarle un tiempo a la serie o película que les guste a ambos. Recuerda que cuando hay amor verdadero no se extingue fácilmente, los momentos de intimidad seguirán vivos entre ambos si han sabido consolidarlo.

Aunque a veces apremie, hay buen tiempo para todo, de ustedes depende considerar los cuencos de besos y arrumacos tan necesarios para alimentar la pareja, quizás esa escenografía de historias reales en la alcoba pueda darse más a menudo si la saben buscar.


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