Mujer fue a consultar por cansancio… ¡pero en realidad estaba muriendo!

Llegar a los treinta años marca un hito en la vida de toda mujer. Marca un cambio importante en el organismo y también en el aspecto laboral o profesional, cuando ya se empieza a encauzar el esfuerzo realizado en los años de formación.

Por eso, Christina Ferrara, de Tampa, Florida,no se preocupó demasiado por el estado de cansancio que sentía y lo atribuyó a un exceso de trabajo.

Sin embargo, no era eso.

Era algo mucho más grave: en realidad, estaba muriendo.

“Crueles 30 años”

Sometida a intensas jornadas laborales, que sumaban 40 horas a la semana y su alocado estilo de vida, Ferrara sentía cansancio extremo en forma permanente, por lo que bebía café en todo momento para permanecer despierta, además de bebidas energéticas. Por las noches ingería bebidas alcohólicas para estar activa. En la siguiente jornada, repetía el ciclo.

Además le pasaban otras cosas: le sangraban las encías, por lo que culpaba al cepillo de dientes y su orina era más oscura, hecho que atribuía a que tomaba poca agua.

Además experimentaba pérdidas momentáneas de la memoria. Ella pensó que todo era una “cruel bienvenida” a sus 30 años.

Pero Christina estaba equivocada. Muy equivocada.

Amarillo

Los síntomas empeoraron en forma rápida y peligrosa, pero la gota que colmó el vaso fue cuando se puso amarilla, de la cabeza a los pies. Ante el rápido deterioro de su cuerpo,Ferrara fue a un hospital para hacerse un chequeo médico.

Los profesionales pronto descubrieron que elhígado no funcionaba bien. El color amarillo de su cuerpo se debía a la ictericia, dolencia causada por un aumento de la bilirrubina en la sangre, resultado de algunos trastornos hepáticos. Tenía también altos niveles de enzimas en sangre.

Los médicos fueron enfáticos: la mujer debía internarse, porque moriría ese mismo fin de semana.


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