¿Mendigar por amor? ¡Jamás!

Cada pareja es una historia única e irrepetible. Incluso cuando se trate de las mismas personas, pero que por algún motivo han interrumpido y luego reanudado su relación, las condiciones cambian y las características difieren.

Aunque en algunas puede considerarse que algo no es negativo y en otras sí, hay algo que es universal: el amor no se puede mendigar. Cuando eso ocurre, no es una relación de pareja saludable.

Esperar y pedir

Hay muchas “relaciones” que no son “parejas”.

¿Qué significa esto?

Es muy simple: significa que en esa relación no hay dos personas en pie de igualdad, sino que una de ellas tiene el dominio o hace que todo fluya de acuerdo a su interés o conveniencia, sin tener en cuenta a la otra.

Mientras una ama, la otra saca ventajas. Mientras una espera y hasta mendiga por amor, la otra no da nada y solo se limita a sacar lo que le interesa.

En casos extremos, esto se prolonga en el tiempo y por supuesto, que se trata de relaciones profundamente tóxicas y que solo pueden traer desilusión, desesperanza y dolor, más tarde o más temprano.

Tiempo

Si él no tiene tiempo para ti, es porque no estima lo que existe entre ambis. Aunque hay condiciones muy particulares que pueden excusar en ciertas ocasiones, si esto se prolonga en el tiempo y no tiene una solución en el horizonte, significa que él no valora la relación como para estimarla importante para su futuro.

La falta de tiempo es relativa, pero la falta de interés es más concreta: quien te quiere “fabrica” el tiempo para estar contigo. Por un lado o por otro o de alguna manera, lo hará.

Si las excusas se repiten y las cosas no cambian, se llega a la decepción… y de ese sentimiento no se vuelve, porque significa el derrumbe total de las expectativas

Si él dice “no tengo tiempo” muchas veces, quizás está diciendo “no tengo interés”.


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