Los pezones: algunos datos que no conocías.

Prestamos especial atención en ciertas partes de nuestro cuerpo, las más visibles, pero otras como los pezones, no las tenemos tan en cuenta, sin embargo, son más importantes de lo que creías. Lo que más sabemos de los pezones es que son la fuente de nutrición de nuestros hijos, así como también, hacen la mágica conexión que conduce al placer en la intimidad. Pero esta básica información no lo es todo, hay algunos datos curiosos que desconoces. Aquí te los mostramos.
No siempre estamos atentas a todos los detalles, pero esta sensible zona puede indicarte mucha información ante algunos problemas de salud.

No son iguales: el tamaño varía

Este es un dato relevante. No son regulares ni están perfectamente ubicados cada uno en la misma posición, varían levemente. Es natural en cuanto a lo que se refiere a la ubicación y el tamaño.
Siempre es recomendable recurrir a un espejo, puede que evites problemas posteriores si detectas alguna irregularidad. Así, por ejemplo, la aureola puede presentar inflamaciones, granitos o irritaciones. Si todo esto lo observas en ambos pezones no es malo, pero si estos cambios en esta zona de tu cuerpo aparecen en solo uno de ellos, entonces, debes acudir al médico.

El tono del color es diferente

En este caso el color depende mucho del color de la piel. A su vez se dan variaciones en los de tonalidades en la aureola del pezón. Es así que la aureola puede llegar a ser más oscurecida que el mismo pezón. Los colores pueden variar entre el rosado y un café incluso oscuro.
No creas tampoco, en cuanto al tamaño, que tanto la aureola y el pezón deben tener un tamaño armónico, puedes sorprenderte de la diferencia entre las dimensiones de la aureola respecto al pezón.
¿Qué significan los granitos que se forman en las aureolas?

Es probable que cuando empiezan a aparecer te llamen la atención esas pequeñas, diminutas elevaciones que se forman alrededor de la aureola. Tienen un nombre específico: Montgomery tubercles. No aparecen porque sí, en realidad son los responsables de lubricar la zona. ¿En qué circunstancias aparecen? Esto sucede durante el embarazo. Es por ello que estos pequeños granitos aparecen y tienen por finalidad producir la secreción de un aceite que humecta toda la zona y tiene además otra atribución, pues es antibacterial. Esto significa que tus pezones tienen una protección que ofrecerle a tu bebé al momento que de ser amamantado.
Tienes que prestar atención especial cuando quedan bloqueados. Si esto te está pasando es necesario que acudas al médico.
La cantidad de estos bultitos no es algo que deba preocuparte. Hay mujeres que tienen muchos, pero otras a las que le aparecen pocos.

¿Qué debes saber de la presencia de vellos en los pezones?

Depende mucho de las características físicas y hormonales de cada mujer. Así como hay mujeres que tienen muchos, otras no tienen tanto y en algunos casos no existen.
Debes saber que no son para preocuparse, ni por la presencia de ellos ni por la cantidad.

Algunas mujeres que tienen mucho vello en esta zona prefieren depilarse y mantener sus pezones más estéticos.
¿Esta práctica es conveniente? No existe ningún inconveniente en materia de salud, que impida que te los puedas quitar si te resultan molestos y antiestéticos. Sí debes tener en cuenta que son necesarias algunas medidas si vas a depilarlos. Presta un particular cuidado al hacerlo ya que se trata de una zona muy sensible de tu cuerpo. Evita lastimaduras e irritaciones que luego puedan derivar en infecciones.
Para retirarlos puedes aplicarte cera caliente o fría o bien, recurrir a una pincita. Nunca utilices una rasuradora pues te puede provocar heridas que es justamente, lo que esperamos evitar.

Los riesgos de usar piercings en la zona

“La moda no incomoda” no es una frase apropiada en el caso de los piercings en los pezones. No todo lo que se pone de moda es lo que nos conviene. Ten presente que, ante todo, cualquier detalle que decidas aplicarle a tu cuerpo, siempre será un objeto extraño a tu piel, sea cual sea la zona que vayas a afectar.
Los pezones, son sensibles y precisamente porque son la fuente de alimentación del bebé, necesitan que los protejas independientemente a si estás o no embarazada. La exposición a la perforación puede dañarlos y producir infecciones y lesiones graves. Uno de los riesgos más comunes y que resulta muy perjudicial, sobre todo si deseas ser madre algún día, es que quiebren uno de los ductos de leche.

La resequedad e irritación

No es para preocuparse, sucede normalmente y, sobre todo, bajo la influencia de las temperaturas muy frías, o bien, en las mujeres que practican ejercicios físicos.

El peligro de la inflación de los pezones
Es posible que uno de los pezones o los dos, se inflamen o se irriten y a su vez adquieran una temperatura más alta de lo normal.
Es necesario que recurras a un médico con urgencia, aunque puede tratarse tan solo de un bloqueo en los ductos de leche también puede ser indicio de la presencia de cáncer.

Es importante que tengas en cuenta que mirarte al espejo es algo que debes hacer en forma habitual. Pensamos erróneamente que es vanidad hacerlo, pero no es así. Conocer tu cuerpo, sus texturas y sus formas puede evitarte problemas de salud de gran magnitud. Revisarlo debe ser parte de tu rutina diaria.


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