Cómo los hombres superan el desamor en 7 pasos

El duelo del desamor, ese proceso que nos resulta interminable, en el que el amor se nos escapa mientras luchamos contra ese extraño cóctel de recuerdos, añoranza y dolor que se han quedado aun sin pretenderlo, es asumido con mayor o menor tolerancia según la capacidad que cada quien tenga de reponerse. Nosotras somos más sensibles, más expresivas, el dolor de ese proceso se nos figura en el rostro y en el día a día, pero a ellos no. Les cuesta asumir el duelo, no quieren mostrarlo, el orgullo les gana la batalla y terminan procesándolo en un tiempo mucho más largo que nosotras. Estas son las 7 etapas por las que ellos atraviesan para superar el duelo.

Una investigación de la Universidad Binghamton de Nueva a cargo del Prof. Craig Morris, concluye que, las mujeres tienen mayor capacidad de exteriorizar su dolor, de compartir su pena y aunque sea su angustia sentida con más intensidad que los hombres, a ellos les lleva más tiempo recuperarse. Esto se da porque a las mujeres tienen menos inconvenientes en desahogarse, hablar de lo que les sucede con amigas, con la familia, pueden liberarse del dolor echando fuera la angustia y no aguantándola dentro de sí mismas. Los hombres viven este duelo con más negación ante el dolor. Ya sea por orgullo propio, porque no sepan como manifestar su dolor, o porque no tengan a alguien con quien llorar ya que eso estuvo reservado a su pareja, simplemente la actitud de negación no les permite recuperase tan rápido, pues el proceso que se lleva por dentro es el más difícil de cerrar.

Así viven ello su duelo tras la ruptura en 7 pasos

El enfado

Esta suele ser para ellos la primera emoción manifiesta luego de una ruptura. Asumir que todo terminó casi nunca es algo que se lo tomen con calma, aunque se trate de una situación que se esperaba. Nunca es fácil, y este nivel de enfado suele derivar en cualquier daño que ellos acaben por hacerse a ellos mimos, como golpear contra algo, o haciendo algún destrozo, ya que de alguna forma se busca descargar toda esa ira que sienten y que no se encuentran en posición de hablarla con alguien de confianza.
El sentimiento de Frustración

Implica para ellos mayor aislamiento. Puede que prefieran aparentar que no pasa nada y que todo está bien. Pero la verdad es que no se sienten íntegros en posición de levantar la cabeza. El orgullo les ganó una partida y se pasan revisando, lo que hicieron, lo que dijeron, en qué pudieron haber fallado, qué pueden hacer para reparar el error, si es que hubo tal error. Es la sensación de golpearse la cabeza todo el tiempo intentando salir de ese frustrante punto en el que sienten que perdieron, pero no saben cómo salir de allí.

El orgullo

Ya lo mencionamos, y es que se trata del sentimiento que le genera los mayores problemas. Decimos esto porque se produce una suerte de introspección del dolor, para que no se note y para autoconvencerse de que todo está bien y de que se trata de una prueba superada mientras no lo es. A ellos les resulta sumamente difícil asumir la derrota y mucho más delante de los demás. Es por ello que sentarse a tomar un café con una persona de su confianza y hacer catarsis para limpiar el alma que tanto le pesa, es una actitud que no toman casi nunca o escasamente.

Culturalmente hemos crecido en el seno de una sociedad en la que los hombres deben ser los fuertes y las mujeres débiles. “Los hombres no lloran”, la equívoca frase que puede arruinar la situación emocional de muchos hombres, pues el llanto alivia la angustia a mujeres y a hombres también. Una frase impuesta por una sociedad injusta que no permite que ellos también aprendan a liberarse del dolor.

La necesidad de estar solo

Como no se siente capaz de exteriorizar las penas es incompatible para él la compañía. Es impensable que llame a alguien a decirle que se siente mal o que la extraña. Prefiere apartarse, alejarse de las personas de su entorno para no tener que hablar de eso. No quiere que le hagan recordar ni que le hagan preguntas que considera molestas.

Vivir de la ilusión

Hay un proceso que forma parte del duelo. Es el pensar en la escasa posibilidad que queda de volver con ella. Repasan todo el tiempo el error que cometieron y buscan la forma de repararlo para componer la relación. Muy angosto es el camino que lleva a la reconciliación cuando se trata de una ruptura que fue definitiva, sin embargo, siempre se abriga, en el fondo la mínima esperanza.

Aceptación de la ruptura

Llegar a esta recta final del proceso que implica el desamor no es fácil. Pero si por fin llega, ellos comienzan a salir, a ocupar su tiempo en otras cosas que les den satisfacciones, proyectos nuevos. Empiezan a salir del pozo de la pena y recuperar sus vidas.

El temor de volver a empezar

Un hombre que terminó una relación en la que entregó verdaderamente el corazón, alimenta cierta dosis de temor ante una nueva situación. Normalmente suelen empezar relaciones sin compromiso, temen que el amor los supere y puedan reiniciar una experiencia dolorosa. Intentar buscar un nuevo amor es algo que les cuesta trabajo y que no hacen decididamente.

Ellos también sufren, es algo que no es menos cierto pero el proceso por el que atraviesan es distinto al nuestro. Notarlo no es algo que resulte simple. Asumir que el duelo tiene un proceso que requiere de sincerarse con los sentimientos para poder superar las derrotas, es una asignatura pendiente que aprender y comprender. Para que el dolor se vaya hay que aprender a vivirlo. Nunca creas que “los hombres no lloran”.

Fuente: http://www.actitudfem.com/entorno/genero/ellos/como-superan-los-hombres-las-rupturas-amorosas


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