Los hábitos que parecen saludables, pero no lo son

Los avances de la ciencia han permitido una gran mejora en la comprensión de los procesos de la pérdida de la salud.

Esto ha permitido la identificación precisa de aquellos hábitos que atentan contra el bienestar físico y mental. Por ejemplo, es bien sabido que el tabaco y el alcohol son altamente perjudiciales, propiciando la aparición de un sinnúmero de dolencias a nivel físico y mental, además de afectar las relaciones familiares y sociales.

También sabemos que la realización de actividad física en forma diaria es una manera efectiva de prevenir la aparición de varias enfermedades.

Sin embargo, hay otros hábitos que cultivamos porque pensamos que son beneficiosos para la salud, pero en realidad no lo son. Estos son algunos de ellos.

  • Está bastante extendida la idea de que el fin de semana es posible recuperar el sueño perdido, simplemente levantándose más tarde. Eso es un gran error: en realidad el organismo necesita entre siete y ocho horas al día de descanso, pero eso no es recuperable luego.

  • Otra creencia común es que cuanto más se duerma es mejor. Recordando lo dicho, el cuerpo necesita entre siete y ocho horas de descanso, acumular más horas simplemente fomenta la pereza y no aporta nada positivo.
  • Siguiendo con el sueño: mucha gente sostiene que lo mejor al despertarse es hacerlo de una vez y en forma prácticamente brusca. En realidad esto puede resultar perjudicial para la salud.
  • La popularización y masificación de los productos vitamínicos facilita su ingesta y está muy extendida la idea de que eso es imprescindible para mantener la salud. En realidad  el cuerpo humano solo puede absorber una cierta cantidad de vitaminas al día y casi siempre se encuentran ya en los alimentos que consumimos. El único que puede determinar la necesidad de consumirlas es el médico.
  • Se da como un hecho que es imprescindible tomar una ducha una o dos veces al día. En realidad debe hacerse cuando es necesario, una vez al día como mínimo, mas veces, puede resultar en la pérdida de importantes aceites de la piel, volviéndose esta reseca y frágil.

  • Las enfermedades respiratorias son una realidad presente, en menor o mayor medida dependiendo de la época del año. Se considera que para protegerse de debe voltear cuando una persona son síntomas tose o estornuda: en realidad no se debe compartir el espacio con esas personas y en caso que esto sea necesario, es fundamental airear el lugar y extremar las medidas de higiene, además no compartir los utensilios de uso personal.
  • Cepillarse los dientes es fundamental para mantener la buena salud dental e indirectamente de otros órganos. La idea generalizada es que se debe realizar siempre después de cada comida, aunque otros estudios indican que debe hacerse dos veces al día.
  • Mucha gente estima que dormir la siesta después de comer es imprescindible para favorecer la digestión. En realidad muchos estudios indican que este hábito facilita la aparición de sobrepeso.
  • Es un pensamiento generalizado que el hogar debe mantenerse en todo momento limpio y ordenado. Sin embargo, parece que no hay que exagerar: recientes estudios sugieren que la limpieza extrema propicia la aparición de alergias de variada intensidad.
  • Muchísimas personas se resisten a utilizar el horno microondas, porque sostienen que destruye las propiedades positivas de los alimentos al alterar su composición molecular. Sin embargo, lo cierto es que este electrodoméstico no puede actuar a ese nivel y no destruye moléculas ni átomos.
  • Es común pensar que utilizar mochila es la mejor manera de llevar cosas. Esto puede ser cierto, pero es extremadamente importante tomar ciertas precauciones: para que no afecte la espalda, es importantísimo que la mochila se ubique a cinco centímetros por encima de la cintura. Además, las cosas pesadas deben ir en el piso de la mochila, contra la espalda y quedar bien distribuidas y balanceadas. También es muy importante que todas las correas estén perfectamente ajustadas, para que quede bien firme y sin movimientos.
  • Se considera que cualquier anteojo protege de los rayos del sol. En realidad, solo los que son de buena calidad y con filtro ultravioleta certificado son efectivos y beneficiosos para la salud.
  • Si se está bien, no es necesario ir al médico. En realidad, la realización de un chequeo, con una frecuencia anual, es fundamental para prevenir la aparición de enfermedades.
  • Evitar el desayuno para bajar de peso es una mala idea. En realidad puede tener el efecto contrario, ya que desacelera el metabolismo.

  • El sol es positivo pero en exceso y sin ciertos cuidados puede resultar muy perjudicial. Evita exponerte entre las diez de la mañana y las cuatro de la tarde y no lo hagas nunca sin protección.
  • La ingesta de alimentos limitados en calorías y light es una buena manera de cuidar la salud, pero hacerlo en exceso es perjudicial.

En todos los casos infórmate de los pro y los contra de tus hábitos

Mantener tu salud es algo de todos los días.


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