Las señales de una relación tóxica

Los seres humanos no somos perfectos y mucho menos las relaciones afectivas que establecemos.

En una relación no todo es felicidad y – si hay amor- que este durará por siempre. Muchas veces las relaciones se tornan oscuras y negativas, profundamente tóxicas y terminan afectando moral, sentimental y hasta físicamente a quien forma parte de esa relación.

Nadie está libre de caer en una relación de este tipo, pero afortunadamente, hay señales que se pueden detectar a tiempo.

Avisos

En una relación tóxica no campea el miedo, sino la infelicidad, la falta de respeto y la desconfianza. En ocasiones, se puede llegar a la agresión moral e inclusive física.

A veces, por el afecto implicado, no resulta fácil darnos cuenta de que estamos en una relación de ese tipo. Para que no caigas en este tipo de relaciones tormentosas, atiende a las siguientes señales, que te confirmarán que tu relación se está haciendo tóxica.

1- Los celos desmedidos son una señal clara de una relación tóxica. Si él o ella te cela en demasía de forma que hasta cuando no están juntos te pide que le envíes fotos donde estés, te prohíbe estar en tus redes sociales o que agregues, comentes o te comenten otras personas en tu Facebook, son otros indicios.


2- Si cambias tu ropa o tu grupo de amigos y dejas de salir o tener ciertas actividades para atender el gusto a tu pareja, es una señal de una relación tóxica, porque estás dejando de ser tú para complacer a otro. Tus contactos con personas del sexo opuesto son particularmente complicadas.


3- La manipulación y el chantaje emocional son algo muy presente en las relaciones tóxicas. Representa la inseguridad y la baja autoestima del manipulador, quien se vale de varios recursos para que nadie “le quite lo suyo” , ya que para él su pareja no vale como una persona. Utiliza cualquier tipo de trucos para hacer sentir culpable al otro, haciéndose la víctima en infinidad de casos.

4- Derivado del punto anterior, si estás en una relación tóxica, serás culpable de todo lo malo que ocurra. En esto no hay flexibilidad posible y se transforma en algo de todos los días.

5- En una relación de este tipo, la persona tóxica daña conscientemente a su pareja, pero no le importa en absoluto. Abundan los comentarios hirientes en discusiones o en cualquier momento. La desvalorización y el menosprecio siempre están presente con duros comentarios; “sin mí no serías nada”, es una frase recurrente. Los méritos y merecimientos no valen nada.

6- El control de los gastos personales es otra característica presente en una relación tóxica. Son frecuentes los pedidos de explicación por los gastos, la exigencia de tener el pin de la cuenta del banco e incluso el “secuestro” de la tarjeta de débito.


7- El control de horarios es una señal muy clara. Si tu vida se reduce a una permanente explicación de cuánto tiempo estuviste con quién y por qué demoraste tanto, o por qué ir del punto A al punto B te llevó tanto tiempo, podrías estar en una relación tóxica. En otra faceta de este punto, debes responder constantemente por tus horarios (tu pareja desconfía y busca alguna incoherencia en lo que dices) y son comunes los casos en los que él o ella planifican tu vida sin pedirte opinión.


8- La persona que está en una relación tóxica siente miedo de expresarse libremente en cualquier ocasión social, porque siente que su pareja le está controlando y podría molestarse. De la misma manera, vive haciendo cosas para agradar al otro, porque teme el enfado, las recriminaciones o las agresiones. Es una relación totalmente asimétrica y desigual, en la cual una persona tiene todo el poder y la otra solo está rendida a sus deseos. Tampoco te sientes libre de hablar con tus amigos o familiares de los problemas que tienes en tu pareja, justamente para “evitar más problemas y que él/ ella se enoja”.

9- Si estás en una relación tóxica, tus problemas nunca serán importantes, siempre serán “poca cosa” o algo sin importancia, nada digno de lo que hablar. Sin embargo, tus fallos o errores, aunque sean de mucho tiempo atrás, pueden ser traídos a la mesa de discusión en cualquier momento.


10- El cambio de ideas no es posible en una relación de este tipo: simplemente te callas para evitar más problemas. De hecho es una forma más de manipulación, porque de esa manera se termina haciendo lo que la otra persona quiere.

En el sexo

La relación tóxica no solo tiene características particulares en el día a día, también es peculiar en el aspecto sexual.

De hecho, mantienes relaciones sexuales con él/ella aunque no tengas ganas, solo por complacer sus deseos o para evitar que se enfade. Es un aspecto más de ser un rehén en esta relación.

Son frecuente también los chantajes o exigencias para realizar prácticas sexuales que no te gustan: a tu pareja no le importa lo que pienses o sientes y eres solo un objeto.

Otra característica en las relaciones tóxicas es que se te compare, normalmente en desventaja, con parejas sexuales anteriores.

Atención

En algún momento podemos cometer errores y caer en actitudes como las descriptas, solo será una relación tóxica si algunas de las características anotadas se producen de forma habitual. Si es algo circunstancial, la situación puede arreglarse con un diálogo profundo y sincero sobre el tema, en el que reinen la la comunicación y las buenas maneras.

Pero en otras parejas, quizás no exista marcha atrás y la relación esté condenada al fracaso. Es obligación de cada uno analizar detenidamente la situación, mediante un calmo trabajo de introspección, para saber si es posible intentar arreglar las cosas.

Si se llega a la conclusión que ya no es posible, o se intentó sin éxito (y en algunos casos agravando la situación) lo mejor es poner punto final a la relación de la mejor manera posible.


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