Las preocupantes SEÑALES del AGOTAMIENTO (y cómo enfrentarlas)

Todos podemos sentirnos cansados en momentos puntuales de nuestra vida, debido a una acumulación de trabajo, responsabilidades o situaciones puntuales.

Sin embargo, otro es el caso del agotamiento.

Diferencias

El cansancio es una falta de fuerza o energía para encarar una determinada actividad. Es algo natural, pero se elimina simplemente tomando un descanso, después del cual se puede seguir haciendo las actividades sin inconvenientes. Las personas que están cansadas todavía tienen una reserva de energía, pero pueden experimentar olvidos, impaciencia y debilidad muscular después de sus actividades.

Si el cansancio se prolonga por un período de tiempo, se habla de fatiga, que puede hacerse crónica si las causas persisten. Las personas fatigadas tienen dificultades para concentrarse, sienten ansiedad, experimentan problemas para dormir y una mayor sensibilidad a la luz. Suelen evitar los compromisos sociales que solían considerar importantes, como una manera de buscar un descanso.

En cambio, otra es la situación de las personas que sufren agotamiento. En estos casos aparecen con mayor fuerza los componentes emocionales: los afectados dicen sentir confusión, incluso algo parecida al delirio, una alteración emocional, pérdida repentina de la energía, problemas para permanecer despiertas y dormir y un retraimiento social absoluto.

Las señales

Vistas las diferencias entre el cansancio, la fatiga y el agotamiento, resulta claro que la situación más extrema es el agotamiento y que a su vez, puede desencadenar una serie de consecuencias, algunas de ellas muy graves.


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