Infieles seriales: la razón científica por la que cuesta tanto dejar de ser infiel

¿Te da curiosidad saber qué opina la ciencia acerca de si un infiel puede cambiar? Se ha descubierto que biológicamente, hay una hormona encargada del comportamiento monogámico y de mantener la fidelidad dentro de una misma pareja.

En concreto, la hormona se llama vasopresina. Es producida a gran escala durante el proceso de enamoramiento, es decir, nos ayuda a sentir que amamos a la otra persona y fomenta el hecho de que podamos obviar ciertas conductas o aspectos del otro que no necesariamente nos gustan.

Esta hormona también es la encargada de que podamos crear vínculos de afinidad y de pertenencia entre mamíferos, es decir, nos ayuda a que podamos sentir que pertenecemos a un hogar o a un grupo social.

¿Has sentido un estado de bienestar luego de que tienes una relación sexual? Este es el principio de la fidelidad y es un estado anímico provocado por una cantidad alta de receptores de vasopresina, lo cual provoca ciertas recompensas neuronales.

Esto es lo que se ha observado en ratones de campo, los cuales son naturalmente polígamos. Los estudios han descubierto durante pruebas en el laboratorio, que cuando ellos reciben un aumento en la hormona de la vasopresina, tienden a tener la capacidad de sólo concentrarse en la primera pareja sexual. En consecuencia, pueden no enamorarse de las demás posibles pretendientes. Incluso pueden llegar a ignorarlas.

Claramente, los seres humanos tenemos diferencias con los ratones. Lamentablemente podemos imaginarnos que la fidelidad no es tan sencilla como administrar una dosis de vasopresina y solucionar el tema. Está claro que esto no nos va a servir para poder tener una relación exitosa y a prueba de todo reto.

Dentro de los estudios biológicos, no hay consenso acerca de si la poligamia es o no parte de nuestra genética o si es que más bien, es el principio evolutivo lo que nos conduce a sólo tener una pareja sexual. Por lo que por esta parte, no se podría saber si es que los infieles serían así, debido a su naturaleza humana o si es que más bien sería producto de procesos psicológicos y/o sociales.

Producto de la falta de conclusiones anteriores que plantean los estudios científicos realizados en humanos, entonces a continuación exponemos información que se desprende desde la vida animal: Se ha encontrado que menos del 5% de las especies de mamíferos son monógamas.

Esto es suficiente para al menos dudar de si es que hay otros factores que podrían influir en nosotros para evitar la infidelidad. Algunos de ellos serían: la familia, el noviazgo, roles, nociones sociales etc.

En cuanto a cómo pueden afectar las infidelidades en la pareja, cabe destacar que es muy difícil que las relaciones se recuperen por completo luego de que existió una infidelidad. Hasta la mejor de las relaciones o de las personas, puede sentirse retado a la hora de tener de reflexionar acerca de perdonar una infidelidad.

Respecto a la persona que fue infiel, podemos decir que hay estadísticas que prueban que los que fueron infieles en una relación anterior, tienen tres veces más probabilidad de serlo de nuevo en un futuro, ya sea si es que continúan en la relación actual o si es que decidieron empezar una nueva.

Al respecto, se presenta un estudio que permite contrastar lo anterior. El cual fue realizado por la Universidad de Denver publicado en los Archives of Sexual Behavior. Incluyó a una muestra de cerca de 484 personas estudiadas a largo plazo, las cuales fueron infieles en una relación previa. El objetivo del estudio era saber qué tan posible es que las personas pudiesen repetir la infidelidad con una nueva pareja. Lo obvio de este estudio es que se obtuvo que las personas que habían sido infieles, efectivamente tenían mayores probabilidades de serlo de nuevo. Lo cual generó una pregunta más interesante, que es: ¿Por qué quienes fueron infieles una vez volverán a serlo?

Desde el punto de vista cerebral, se podría deber a la manera en que el cerebro procesa nuestros sentimientos de: culpa, arrepentimiento y deshonestidad.

Las acciones que van en contra de los parámetros sociales, del código moral, y de los aspectos que hemos aprendido producto de aspectos sociales y culturales, hacen que podamos descalificar nuestros propios comportamientos. A su vez, también recibimos una sanción por parte de los que nos rodean. Por último, en nuestro actuar también consideramos factores más amplios como: la educación, las expectativas personales y los valores que hemos aprendido.

A partir de lo anterior, cuando hacemos algo que consideramos que es incorrecto con base en lo ya mencionado, frecuentemente tenemos sentimientos de culpa y arrepentimientos. Lo cual nos hace pensar en que no debemos cometer tal acción. Sin embargo, en la infidelidad esto no sucede así, por lo que explicamos a continuación este nuevo mecanismo:

Es verdad que lo normal dentro de los seres humanos es pensar que la infidelidad no se debe hacer, ya que le causa daño a una persona que te ama. También pensamos así acerca de las mentiras. Pero el cerebro, utiliza la deshonestidad como un mecanismo efectivo de supervivencia, por eso, puede adaptarse fácilmente a evitar decir la verdad.

Con base en lo anterior, el cerebro infiel tiene la capacidad de adaptarse conforme las reacciones emocionales desagradables disminuyen. Esto facilita el proceso de acostumbramiento a actuar bajo criterios deshonestos. En consecuencia de este mecanismo, también es normal que el sentimiento de ansiedad que sentimos en un principio al mentir, vaya disminuyendo, haciendo que de a poco sintamos confianza en nosotros mismos y en que vamos a ser capaces de evitar que nos descubran. Otros sentimientos que podemos tener durante la infidelidad son la culpa o el arrepentimiento. Los cuales también pueden ir disminuyendo con el tiempo.

Si bien los sentimientos que teníamos en un principio podrían haber funcionado como una barrera o un obstáculo para poder sentirnos completamente bien con la infidelidad, posteriormente, lo más probable es que nos acostumbremos a esto y que no nos importe el hecho de que estemos haciendo algo malo o que estemos mintiendo.

Esta es la razón por la cuál existen los infieles seriales,no queremos decir con esto que todo aquel que haya tenido un desliz vuelva a tenerlo, pero si que es probable, entonce ten en cuenta este factor y se consciente del mismo a la hora de perdonar una infidelidad.


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