La pregunta del millón ¿Quién debe ser la prioridad en tu vida? ¿Tu pareja, o tus hijos?

“No hay amor más grande que el de una madre por sus hijos”, es una frase que resume perfectamente este sentimiento imperecedero.

Pero ¿dónde queda el amor por la pareja? ¿Se debe priorizar uno sobre el otro?

Descubre quién debe ser prioridad en tu vida, tus hijos o tu marido
“No hay amor más grande que el de una madre por sus hijos”, es una frase que resume perfectamente este sentimiento imperecedero.

Pero ¿dónde queda el amor por la pareja? ¿Se debe priorizar uno sobre el otro?

Si la vida nos pone en la difícil circunstancia de tener que optar ¿qué debes hacer?

Sueños

La gran mayoría de las personas sueña con una pareja perfecta, unos hijos maravillosos, que todos sean felices, hagan una vida independiente y plena y finalmente envejecer junto a la persona amada.

Lamentablemente la vida es diferente… a veces muy diferente a eso. Las parejas no son ideales y pocas veces eternas, los hijos tienen sus problemas y nosotros mismo vamos cambiando. Lo que a veces pensamos que vendría todo junto y de una sola vez, se presenta a cuentagotas y en distintos momentos.

La vida nos pone en la balanza diversas opciones y la elección no resulta tan clara. Nuestra existencia no es un cuento de hadas, por lo cual es importante que atendamos siempre a nuestros sentimientos y los de nuestros seres queridos.

Elecciones

¿Pareja o hijos? Muchas mujeres debieron pasar por esta experiencia de tener que elegir.

Las circunstancias de cada uno son diferentes a las de los demás y por ello, en este punto es necesario no juzgar en el momento de evaluar las decisiones de cada uno.
A veces, las elecciones son cosas importantes, pero no vitales o trascendentales. Por ejemplo: tu esposo recibirá una importante distinción en su trabajo, pero tu hijo presenta una obra escolar. ¿Dónde vas? ¿Quién queda relegado en ese momento?

Descubre quién debe ser prioridad en tu vida, tus hijos o tu marido
A veces, las elecciones son cosas importantes, pero no vitales o trascendentales. Por ejemplo: tu esposo recibirá una importante distinción en su trabajo, pero tu hijo presenta una obra escolar. ¿Dónde vas? ¿Quién queda relegado en ese momento?

Lo fundamental es tener en cuenta que todos son importantes: tus hijos, tu pareja y también tú misma. En el devenir de las cosas, debes ir balanceando las prioridades, de acuerdo a la importancia de cada cosa que vaya aconteciendo.
La clave es reconocer que la prioridad puede cambiar: en un momento puede ser una, pero en otro momento puede ser otra, de acuerdo a lo que se está viviendo.

Por ejemplo, todos queremos estar el mayor tiempo posible con nuestros hijos, pero también es necesario tener tiempo a solas con nuestra pareja. El bienestar y la armonía en la pareja son fundamentales para dar un hogar estable y feliz a nuestros niños. No es la idea descuidar a los pequeños, sino entender que de esa manera tendrán un ámbito donde desarrollarse. Si tú estás bien con tu pareja, estarás mejor contigo misma y te sentirás mejor para estar con tus hijos.

El “nuevo” papá

Otra situación que puede resultar difícil de manejar es cuando hubo una separación, tú tienes tus hijos y una nueva persona llega a tu vida.

Los pequeños (o no tan pequeños): ponerse del lado de su padre, atacar al recién llegado, sentir incluso que no son lo suficiente para ti.
En estos casos, el diálogo claro y sincero con ellos es fundamental, atendiendo siempre a su nivel de desarrollo. Entender las cosas y comprender los sentimientos de cada uno permitirán sortear las circunstancias a medida que vayan surgiendo.
Descubre quién debe ser prioridad en tu vida, tus hijos o tu marido
De parte del hombre, implica que debe conocer y aceptar la situación, para poder manejarla adecuadamente, integrándose a una rutina familiar que ya está establecida.
Es muy importante, en estos casos, no pretender imponer a la nueva pareja el rol de papá, especialmente si el biológico está presente. Si bien su papel puede tener puntos en común, no es el mismo y no debe imponerse. Los niños no aceptarán a esa persona si quiere “usurpar” el espacio de su padre. No debemos olvidar que en la fantasía de los hijos está presente normalmente que papá y mamá vuelvan a estar juntos.

Espacios

Valorar y dar el lugar a nuestra pareja, amar a nuestros hijos, encontrar la forma de equilibrar todo: esa es la clave de una relación saludable y de una familia feliz. Para construir algo sólido, necesitamos una buena base y eso se logra con el tiempo compartido.

No es posible establecer una fórmula: “elige siempre a tus hijos” o “privilegia a tu pareja”, simplemente porque cada situación es diferente. Hay momentos en los que somos imprescindibles para nuestros hijos y debemos estar sí o sí, pero en otros será tu pareja la que merece tu tiempo. En otras ocasiones inclusive tendrás que dar tu máxima atención y tu tiempo a tus padres o a un hermano o hermana que esté atravesando un momento especial. A veces, necesitarás tiempo para ti sola y en el que te preocuparás únicamente por tu bienestar.

En ocasiones entre nuestros propios hijos hacemos una diferencia: como uno tiene un problema determinado, le damos más atención, tanta que el otro siente que no es querido. Estas son las situaciones que debemos evitar en todo momento.
Es necesario reconocer que en la semilla original de una familia está la pareja. Luego llegarán los hijos, pero primero estuvieron dos personas que se amaron y decidieron tener una vida en común. Si eso se resiente, todo puede verse afectado, por ello es importante darle tiempo para que esa relación se mantenga firme y saludable.

La palabra que debe guiarnos en esto es “equilibrio”: que nadie sienta que recibe “menos” y que todos aprecien el amor y el tiempo brindado.


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