¿Hasta dónde es importante que tu entorno acepte a tu pareja?

Es natural que nuestra primera actitud, cuando iniciamos una relación, sea contárselo a nuestras amigas y esperar casi de forma inconsciente, la aprobación de ellas y del entorno familiar. No caemos en la cuenta de que lo que buscamos es la validación de nuestras elecciones, sin pensar en que es nuestra vida la que está en juego y en ella, solo nosotras podemos tomar decisiones, pues nadie más sabe lo que sentimos, nuestro background, la experiencia de vida que tenemos. Resulta reconfortante que los demás nos apoyen, pero quizás nos exponemos a la mayor prueba de la inseguridad en que vivimos, nuestras flaquezas y debilidades quedan al descubierto. ¿En qué medida nos puede perjudicar someter a la pareja al tribunal del entorno? ¿A caso necesitamos un verdugo en las elecciones del corazón?

No es nada fácil comenzar una relación cuando tu mejor amiga te ha dicho que tu chico no le cae bien. Tú quieres que ella esté feliz como lo estás tú, que se alegre de verte entusiasmada y feliz. Pero a ella solo le genera malestar. Es incómoda la situación, pero ¿acaso vas a dejar que tu relación se empañe sin antes darte tú misma la oportunidad de comprobar si las sospechas de tu amiga tienen fundamento? Puedes estar perdiendo la posibilidad de demostrar que has hecho lo correcto.

En el mapa de todas las posibilidades siempre estará el riesgo. Colocar a tu pareja sobre la vitrina de todas las críticas puede generarte muchas incomodidades. Citamos algunas consecuencias.

La relación se estanca

Cuando decides abrirle la puerta al tribunal que somete tu relación de pareja al juicio de las personas que te rodean, una de las consecuencias a la vista es la imposibilidad de crecer en la relación.

Estás todo el tiempo mirando hacia los costados, consultando y preguntando acerca de tu pareja, tanto que no te das la oportunidad de trabajar tu relación hacia adentro. Eso que estás empezando a formar y fortalecer, nunca podrá afianzarse si tú no le das el crédito que se merece y si no haces el trabajo hacia el interior de esa relación junto a tu pareja, construir un mundo juntos y solo de ustedes. Eso es solo de los dos y nadie puede intervenir. Si buscas la validación de tu imagen en el espejo de los demás nunca te verás tal como eres, pues estás viendo con la perspectiva ajena y no con la tuya. No te sirve. Sólo tú puedes saber reconocer tu propia experiencia.

Así, la relación no crece, no va a ninguna parte.

La inseguridad te domina

La maestra de todos los fracasos es la inseguridad, sin ninguna duda. La falta de confianza en eso que estamos construyendo en pareja hace que necesitemos validarlo con los demás, pero en realidad nos olvidamos de lo más importante, no estamos pensando en ese “nosotros”, la inseguridad reinante hace que busquemos a un tercero para que aplauda y sonría. Piensa claramente que los de afuera no podrán ver jamás desde las esquinas de tu corazón ni sentir lo que tú estás sintiendo.
La autoestima en descendencia

Sin lugar a dudas, tener necesidad de someter a un examen a nuestra pareja ya es un signo preocupante de que no estamos confiando en nosotras mismas. Buscar la validación de los ojos ajenos demuestra con firmeza que no creemos en nosotras y necesitamos de ese necesario “ok” que viene de afuera. Padecemos una baja autoestima, producto de toda esa inseguridad que se genera.

El estrés se hace presente

Es una tención permanente estar pendiente de lo que digan los demás, de si les cayó bien, si algo les pareció mal, si te apoyarán con tu relación. Cuando menos lo pienses sentirás que estás bajo el influjo de un estado de tensión que puede perjudicar tu salud.


¿Quieres confirmar si este es tu caso? Chequea estos síntomas.

Si alguna persona cercana a ti no está validando tu pareja, te enojas y te ofuscas innecesariamente.

Te pasas el tiempo contando todos sus éxitos, lo mejor de él. Buscas el aplauso de los demás.

Vas con él a todas partes.

Pones todo tu empeño para que se acuerden de lo bien que estuvo en alguna ocasión.

Recuerda que todo debe darse naturalmente en eso que intentas construir de a dos. Así como no debes estar pendiente de lo que dicen los demás, tampoco significa que tengas que ocultarte si a ellos les genera alguna molestia. Tú solo debes seguir adelante si crees y confías en que es la persona indicada para ti y si los sentimientos de ambos son recíprocos. No importa nada más.

Deja fluir la relación. Acepta las reglas del juego, pues no siempre todos le pondrán el like que esperas a tu pareja. No estés pendiente de que eso suceda. Si eso ocurre, entonces será genial para ti, pero si no, sigue adelante, confía en ti.

Nadie tiene la vara tan alta como para juzgarte ni juzgar a tu pareja, todos tenemos virtudes y defectos. Las relaciones humanas no son perfectas y siempre estarán rodeadas de sombras, puntos blancos y matices grises. Tú solamente, vive. No olvides que ninguna persona ajena a tu mundo de dos tiene la llave de tu conciencia y de tus sentimientos, no buques esas llaves en las manos de quienes no las tienen, porque esas llaves las tienes solamente tú.


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